Una jueza federal en Massachusetts desestimó el intento de la administración de Donald Trump para levantar la suspensión temporal que impide aplicar la reforma que restringe el voto por correo en Estados Unidos. La magistrada Indira Talwani consideró que la normativa es “prácticamente imposible” de implementar antes de las elecciones de noviembre.
Talwani explicó que la medida cautelar no puede ser apelada de inmediato, ya que existe un calendario acelerado que fija para el 3 de septiembre una audiencia destinada a resolver la orden. Con ello, la suspensión continúa vigente y frena al Servicio Postal (USPS) de imponer los requisitos cuestionados sobre sobres y datos de votantes.
La decisión responde a una demanda presentada por 23 estados, el Distrito de Columbia y el gobernador de Pensilvania, junto con organizaciones civiles, contra la normativa final del USPS y la orden ejecutiva firmada por Trump en marzo. Dicha orden condiciona el envío de papeletas a listas elaboradas por agencias federales y el Departamento de Seguridad Nacional.
Aunque la administración defendió la reforma como un mecanismo para evitar el fraude electoral, especialistas han señalado que los casos de fraude en Estados Unidos son mínimos y no representan un riesgo significativo para los procesos democráticos.