El futuro inmediato de la economía mexicana está repleta de incertidumbres. Unas sembradas desde el exterior sobre las que no hay forma de incidir. Otras internas que son sobre las que podemos influir. Estas son las más relevantes ahora.
De la manera en que el Poder Ejecutivo decida atender la crisis de los políticos sinaloenses ante la acusación de la justicia de Estados Unidos dependerá en mucho si esa incertidumbre sembrada afectará de manera profunda la capacidad de crecimiento económico del país.
La economía no marca correctamente. Está desempeñándose muy por debajo de su potencial. Parece existir consenso respecto a los factores que han contraído la inversión. Desde la recomposición del orden mundial, la crisis energética de coyuntura por el ataque de Israel y E.U. a Irán y las presiones inflacionarias derivadas de un encarecimiento de los energéticos.
A la incertidumbre que ha impuesto Trump, además, en relación al proceso de “revisión” del TEMEC (más resulta un profundo proceso de reingeniería del acuerdo) ahora se agrega el factor ataque al sector político mexicano relacionado con los grupos de delincuencia organizada. Se sabía de la existencia de esa pieza pero todos la ubicaban bajo la mesa. Ahora el Gobierno de Estados Unidos la coloca sobre el tablero, a la vista de todos.
Si el Gobierno de México responde con agilidad e inteligencia ese factor de incertidumbre reducirá su presencia en el ánimo de los inversionistas a pesar de que se da por hecho que el valor de los personajes a procesar aumentará de peso en la medida en que las acusaciones aumenten de peso político.
Resistirse al proceso legal en marcha representará una garantía de incremento de las tensiones binacionales y un factor que congele proyectos de inversión y perspectivas optimistas para la economía mexicana. Todos querrán primero ver cómo se resuelven las cosas.
La economía está estancada o muy cerca del cero por ciento. Los más en los escritorios de perspectivas de desempeño económico dan por hecho que durante el primer trimestre es altamente probable un crecimiento de signo negativo. Posiblemente un -0.4%.
Respecto al último trimestre del 2025 el retroceso es de -0.8% y el avance anual apenas de +0.2%. El sector secundario presenta un -1-1% tanto en comparativa trimestral previa como en la comparativa anual respecto al primer trimestre del 2025. El sector terciario retrocede respecto al último trimestre del año anterior aunque crece en el anual +0.9%.
Aunque es posible que estas cifras iniciales de primera lectura del PIB trimestral se revisen a la alza por la fuerte reacción del sector exportador, el tema fundamental no puede ser el de la defensa de la SOBERANÍA NACIONAL sobre todo cuando tenemos que reconocer la existencia de un control importante del territorio por parte de los grupos de delincuencia organizada a los que en este sexenio se comenzaron a combatir.
La pieza sobre el tablero que involucra a 10 funcionarios o ex funcionarios en Sinaloan es la primera. Sabemos dónde comenzó este asunto y suponemos hacia dónde se dirige la estrategia legal del Gobierno de Estados Unidos. Lo que no sabemos y es poco posible imaginar es cómo habrá de terminar el asunto.
Entre mayor resistencia se presente para llevar a la justicia a los corruptos que se ligaron al poder de fuego de los grupos de delincuencia organizada la incertidumbre será mayor y será imposible tener una política de promoción económica que motive la inversión y entusiasme a empresarios nacionales y extranjeros. Entonces el tema seguirá como pendiente y la perspectiva de retomar un crecimiento necesario, cada vez más necesario, tendrá que ser en la práctica imposible de ejercer. El problema de promoción de la economía pasa por resolver el tema del combate a los políticos ligados a la delincuencia organizada.