La diplomacia mundial vive momentos difíciles. La amenaza latente de una invasión de Rusia a Ucrania está ahí y por momentos hasta parece inevitable. La búsqueda de una solución en la región del Báltico parece muy compleja ante la opinión, presencia y amenazas de un buen número de naciones en contra del gobierno de Vladimir Putin.
Las comunicaciones virtuales entre los mandatarios de: Rusia, Ucrania y los Estados Unidos, simplemente han resultado inútiles y los encargados de las relaciones internacionales no parecen conseguir nada.
Desde 2014, vale recordar, Rusia ha mantenido una presencia militar, por no llamarla invasión, en la península de Cachemira y lentamente ha registrado avances; sin embargo, el apetito del inquilino de Kremlin es mayor y quiere de nueva cuenta hablar de Ucrania como una nación perteneciente al gobierno ruso, claro con la oposición, no sólo de los croatas sino de un corifeo encabezado por la OTAN y los Estados Unidos.
Las voces de actores del primer círculo de poder se dejan escuchar por el mundo, el canciller ruso ha dicho por ejemplo, que Moscú no iniciará una guerra, pero advirtió que no permitirá que Occidente atente contra sus intereses de seguridad en medio de los temores a que esté planeando invadir Ucrania, pero el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, públicamente se ha expresado en sentido contrario al manifestar que hay una “posibilidad clara” de que Rusia emprenda acciones militares contra su vecino en febrero.
Hablar sólo de una posible guerra mundial, en verdad que alarma. Sus alcances y consecuencias se manifestarían en cualquier región no sólo en el este de Europa, pero la principal preocupación en; Occidente -Washington, la OTAN, Reino Unido y la UE- no es tanto la posibilidad de una guerra convencional sobre Ucrania, sino más bien que Moscú esté tratando de dividir y desestabilizar Europa sacudiendo el equilibrio del poder continental a favor del Kremlin.
En esta parte del mundo se cree que el Kremlin ha invertido demasiado en sus públicas maniobras sobre Ucrania, como para dar marcha atrás ahora, sin tener nada que mostrar y bueno el gobierno estadounidense de Joe Biden, espera con impaciencia una posición contundente de la Unión Europea sobre posibles sanciones, dependiendo de cómo proceda Moscú, expertos del Pentágono estadounidense prevén que de darse una incursión militar en Ucrania, los ataques cibernéticos, las campañas de desinformación o una combinación de ataques híbridos sería lo más probable.
Ante las amenazas en los discursos y las acciones terrestres en torno a Ucrania por parte del gobierno ruso, soldados estadounidenses, muchos de ellos latinos, han recibido avisos de alerta, que inicien los preparativos para una misión en la zona del Báltico. Veremos qué dicen los días venideros.
@ncar7.