“El aprendizaje en línea es el presente y el futuro”: David Merril.
Tras el decreto de la pandemia de salud por el Covid-19 por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en marzo de 2020, la vida de los habitantes de este planeta cambió de manera radical, incluidos los procesos de aprendizaje.
Para dar continuidad a los cursos educativos, los países se vieron en la necesidad de adaptar las actividades escolares a las nuevas tecnologías de la información, a fin de que los estudiantes de todos los niveles continuarán con su preparación académica.
Una de las naciones que lo hizo más eficazmente fue Colombia, que diseñó un modelo basado en sistemas de Inteligencia Artificial y Realidad Aumentada, para hacer la experiencia de enseñanza de sus alumnos más agradable. El nuevo experimento recibió el mote de neoeducación.
El objetivo primordial de la adopción de la tecnología en los mecanismos escolares es replantear las prácticas tradicionales como, por ejemplo, los tiempos y duración de los cursos; ya que ahora los futuros profesionistas necesitan obtener sus créditos en tiempo récord y tratan de evitar a toda costa los largos periodos de descanso de las universidades.
En estos nuevos tiempos postpandemia, la IA se ha convertido en una de las innovaciones que pretenden solucionar los inconvenientes de la educación tradicional, con su implementación en atención a usuarios en espacios virtuales de aprendizaje para apoyar a la retención del conocimiento.
La idea es que la IA apoye a las plataformas web de educación e instituciones que han decidido migrar a los espacios digitales, desarrollando sistemas de asesores virtuales en tiempo real, de esta manera si los estudiantes presentan alguna inquietud, el “chatbot” se conectara con las bases de datos de la escuela y responderá las preguntas inmediatamente, como si de un profesor o tutor habláramos. Estos “profesores” estarían disponibles las 24 horas, los 7 días de la semana para apoyo docente.
Una ventaja que se busca explotar con este nuevo sistema, es la accesibilidad que ofrece respecto a los clásicos colegios, debido a que permitirá a través de internet tener a la mano una oferta académica amplia sin necesidad de trasladarse a algún sitio.
Otra mejora es la cantidad de contenido que tendrían a la mano los educandos, porque eliminaría el buscar en archivos o bibliotecas materiales de estudio y ahora los mismos serían ilimitados al poder digitalizarse y estar actualizados constantemente. El uso de la tecnología no será exclusivo para los niveles superiores de enseñanza, también para los básicos e intermedios, porque la web permitirá que se tenga a un clic de distancia una infinidad de cursos de distintas disciplinas, programas de apoyo y regularización; así como, vídeos con temas de interés.
Por último, la Realidad Aumentada empieza a ser un campo de exploración en carreras como Medicina, Arquitectura, Ingeniería y Aeronáutica, ya que debido a los modelos tridimensionales los egresados de esas disciplinas pueden practicar sin necesidad de tener frente a sus ojos modelos a escala o estructuras.
La tecnología será el aliado de la educación en este siglo XXI, hasta dónde llegaremos, esperemos verlo.
Ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones por la UAM.
alejandro.delvalle@octopy.com