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Columnas
El 31 de diciembre de 2024, desde Palacio Nacional, la presidenta de la República emitió un mensaje a las y los mexicanos de fin de año, que, además de ser un acto de cierre del año, marcó un punto de reflexión sobre la esperanza que tendrá México en 2025. En un contexto político y social, sus palabras resonaron con un tono de optimismo y determinación, poniendo en el centro de la conversación la importancia del año electoral que comienza.
Uno de los puntos más destacados del mensaje fue la elección histórica que se llevó a cabo en 2024, la cual no solo marco la continuidad de la cuarta transformación, una administración, de un gran presidente como lo fue Andrés Manuel López Obrador, sino también un hito en la historia política del país. Por primera vez, México elegio a una mujer como presidenta, un avance significativo para la equidad de género en la política mexicana. Este es un logro que no debe ser subestimado, pues refleja los esfuerzos por lograr una representación más justa en los espacios de poder, históricamente dominados por hombres.
Comparto con nuestra presidenta el deseo que será un buen año para el país. Será un año histórico, tenemos frente a nosotros la transformación de uno de los poderes de nuestro estado, el judicial.
Soy una Diputada federal que salió del pueblo, que ha conocido la lucha y las necesidades de las personas, es por ello que la elección juezas, jueces magistrados y ministros serán un tema crucial en este 2025, pues, se trata de definir el rumbo de la justicia en México. Estos nombramientos, de gran trascendencia para el equilibrio del poder en el país, nos demuestran que ahora la forma de gobernar ha cambiado, la riqueza regresa al lugar donde nunca debió salir y es el pueblo, ahora tendremos un sistema legal más justo y equitativo para todas y todos los mexicanos.
El mensaje de fin de año de Claudia Sheinbaum no solo fue una reflexión sobre lo que ha sucedido, sino también una invitación a pensar en lo que está por venir. Es un llamado a asumir el reto de un México que, sigue buscando la transformación, el crecimiento y el bienestar de su población. Cada elección, cada nombramiento y cada decisión será clave para que este país siga avanzando. 2025, será un año clave para avanzar hacia una nación más justa y equitativa, donde las mujeres y hombres puedan contribuir al desarrollo con plena libertad y en condiciones de igualdad.
Como diputada, reitero mi compromiso a seguir trabajando por cada mujer, niño, niña, vecino y madre de la Cuauhtémoc, siempre con la esperanza de un mejor mañana, de un lugar donde los sueños de todos se hagan realidad, donde la justicia no sea un privilegio, de la cual gocen unos cuantos, que podamos acceder a ella sin importar nuestra situación, seguiré trabajando, legislando y luchando de su mano hasta que la dignidad se haga costumbre.