Sundar Pichai CEO de Google dijo “La Inteligencia Artificial es probablemente lo más importante en lo que la humanidad haya trabajado. La IA tendrá un efecto más profundo que la electricidad o el fuego”.
Y es que, dentro de los últimos meses, todos nos hemos hecho le pregunta ¿hasta qué punto puedo ser sustituido por la Inteligencia Artificial?, los asistentes virtuales como Siri, Alexa, Luzia, Bing y demás nos han venido a simplificar nuestras tareas diarias, pero de esa misma forma han venido a crear grandes debates sobre la seguridad de la protección de datos personales, la moral y el futuro incierto que nos puede generar el continuar
con el desarrollo de esta tecnología.
Pero hablando del futuro, los clones digitales han sido uno de los grandes temas a debate y es que plataformas como Here After, Re:memory, projet december, StoryFile y WALL-E han venido a cambiar la forma en cómo le lloramos a nuestros seres queridos fallecidos o desaparecidos, ayudando a mantenerlos cerca de nosotros y revolucionando la forma en que manejamos el duelo ante su ausencia.
Todas estas plataformas nos ofrecen en cuestión de segundos, mediante el llenado de un cuestionario de información personal de nuestros seres queridos o bien una entrevista, más el grabado de su voz durante algunos minutos, así como con un par de fotos y videos con el fin de crear una imagen virtual, la oportunidad de poder entablar una conversación como si esa persona especial aún continuara con vida.
La IA memoriza el tono acústico de la voz para poder cambiar las tonalidades dependiendo de las emociones que pretenda expresar, pudiendo mantener conversaciones fluidas por horas.
El proyecto apunta a la idea de trabajar en “panteones virtuales”, a través del uso del Metaverso o bien, con hologramas de nuestros difuntos, combinando estas dos tecnologías podremos hablar con nuestros seres queridos mediante una interacción más realista.
Pero hay implicaciones más allá de la moral, de la idea perturbadora de poder hablar con tus seres queridos fallecidos, de ayudar a las personas a procesar su duelo o en su defecto prolongar más su cierre.
Y son aquellos riesgos en su regulación como el ¿qué pasaría si la persona realmente no está muerta?, el llenado de datos no implica el cargar algún tipo de certificado de defunción que ayude a comprobar la muerte.
También se puede usar la voz e imagen de una persona para apoyar ideologías en las que no estaba de acuerdo con el fin de poder persuadir a sus familiares dentro de la sensibilidad de la etapa del duelo. Sin duda, estos son riesgos que las empresas al contratar este tipo de servicios no están visualizando o quizá lo están pasando por desapercibido.
Otra parte alarmante es que en sus avisos de privacidad, no se muestra la temporalidad de los datos recabados, es decir si al no seguir pagando la mensualidad estos se destruyen o bien siguen vigentes en su base dentro de un tiempo que ellos consideren pertinente o en su caso si los siguen utilizando con fines promocionales.
Un riesgo adicional es que como lo comentábamos, las empresas no se hagan responsables del acceso no autorizado, la alteración o el uso inapropiado del material, ya que no garantizan que el almacenamiento de datos sea 100% seguro.
Dentro de sus políticas, las empresas siempre siguen los mismos pasos que son: el llenado de información del familiar fallecido, la carga de documentos como voz y fotos, para posteriormente proceder al pago, y ojo, el precio aumentará entre más información pretendas subir.
Como se comentó en un inicio, quizá las empresas saben perfectamente que los riesgos pueden ser muchos y por ello prefieren no inferir en ello, todos apostamos al futuro de la mano de la tecnología, pero siempre de una manera segura de nuestra información proporcionada.
Por ello resulta vital que todos seamos responsables del tratado de nuestra información y que todos garanticen su perfecto cuidado, claro que vivir en un mundo digitalizado puede ser un gran avance, pero siempre desde legislaciones adecuadas y el manejo lícito de los datos.
Sofia E. Urzua Alva. Licenciada en derecho por la Universidad Westhill. @soff_urzua
“Artículo Sexto” es una iniciativa de opinión de especialistas en materia de transparencia, acceso a la información, pr 1otección de datos personales, archivo y rendición de cuentas, promovida por Laura L. Enríquez (@lauraenriquezr). Las opiniones y voces de estos especialistas son a título personal, y su objetivo es promover la cultura de la transparencia en el país. ¡Hagamos lo que nos corresponde!