Síguenos @ContraReplicaMX
Columnas
Eduardo Ramírez, que por años ha recorrido el territorio de pies a cabeza, sabe perfectamente cuáles son las necesidades que aquejan a la población del sur del país. A pesar de su largo periodo como legislador en el Senado de la República, el ahora gobernador, a través de gestiones y recorridos territoriales, tuvo la chance de visitar constantemente la extensa geografía y, por ende, conocer los retos que se enfrentan, especialmente en temas prioritarios de seguridad que, en tiempos de campaña, fue una de las principales demandas de los ciudadanos. De hecho, la reacción del gobierno que acaba de constituirse fue rápida; se implementó una estrategia que ha movilizado mucha presencia de efectivos en coordinación con las autoridades federales. El punto es que, con ello, los avances sustanciales están dando resultados positivos para transitar a la pacificación tan anhelada que el mandatario, como cualquier otro chiapaneco, desea llegue pronto.
Al paso con el que arrancó el gobernador Eduardo Ramírez, se visibiliza una mejor condición, especialmente por el acompañamiento a temas fundamentales que, como tal, son inherentes a la reconstrucción del tejido social. En Chiapas es evidente que la situación está cambiando a favor; los aciertos del mandatario, sumado a la voluntad de la presidenta constitucional por seguir profundizando los grandes cambios sociales, han venido a revolucionar el proyecto de transformación que tiene asistencia en todas las materias. Hacía mucho tiempo que no veíamos un gobernador tan enérgico y propositivo, sobre todo en un momento tan crucial como el que vive el territorio. De hecho, la confianza de la gente, luego de la elección del pasado dos de junio, ha cobrado mayor fuerza. Lo que llevó a Ramírez al despacho del ejecutivo estatal fue una oleada de apoyo que, a nivel nacional, ningún otro aspirante a puesto de elección popular lo tuvo.
Es, diría, como el florecimiento de una nueva ERA. Eduardo Ramírez, en tan solo dos semanas de quehaceres, puede decirse así, ha hecho lo que muchos gobernadores tardan en llevar a cabo durante meses. Se nota que hubo planeación y una estrategia integral que, a la postre, están dando resultados. Lo que está sucediendo, en definitiva, son los aciertos del proyecto de transformación que prometió el Jaguar en tiempos de campaña. Es, ni más ni menos, los frutos que está cosechando Eduardo, o la gratificación al esfuerzo que está ligado al trabajo de años y años por los municipios y localidades de Chiapas. Todas esas políticas, además de que beneficiarán a miles de ciudadanos a lo largo y ancho de la geografía, será un espiral de oportunidades y asistencia en varios rubros que, como tal, dejaron de atenderse en la pasada administración.
Recuerdo que, entre las principales acciones, fue colocar la educación a la vanguardia. Eduardo Ramírez prometió un mayor empeño en ese rubro y, entregado a favor de esa causa, se avecinan espacios de enseñanza y aprendizaje que, en concreto, pondrán muy en alto el nivel de estudios. Eso, evidentemente, uno de los más grandes aciertos, pues la Universidad Rosario Castellano, que es un ejemplo de calidad en la Ciudad de México, se edificará en Chiapas. O sea que, ese territorio, será pionero para expandir este modelo tan eficaz que la presidenta constitucional de México, con esa coordinación que tiene con el gobernador, ha tomado la decisión de poner en marcha en el sur. Ramírez, al igual que Roger Mandujano, actual Secretario de Educación, tendrán el privilegio de inaugurar este inmueble una vez que esté listo.
Estos días, en efecto, han estado diseñando un bosquejo de infraestructura. Aunque, más allá de eso, la población civil, a través de las opiniones, han externado la confianza por los aciertos que se han llevado a cabo a lo largo de estas dos semanas de trabajo. Muchos dirán que es muy pronto para realizar un balance; quizá sí, sin embargo, el arranque, que tiene una voluntad mayúscula que brota desde el poder institucional, es el de transformar la vida pública de la población del sur del país. Es, evidentemente, un plan integral el que está operando el gobernador constitucional, Eduardo Ramírez. Él, como prometió, está llevando progreso, gobernabilidad y paz. De hecho, está siendo tan notorio el giro sustancial que se percibe, sobre todo, en los servicios públicos que ofrece la administración.
Con ese paso, lo dijimos en algún fragmento, Chiapas está por convertirse en una de las entidades que más avanza en el tema de la pacificación. Y no solamente ese rubro trasciende en esa perspectiva, sino también el andamiaje de proyectos que se concretarán al inicio del 2025. Muchos de ellos, en efecto, resolverán la problemática que aqueja a la ciudadanía, en especial para impulsar el interés colectivo, sobre todo de aquellos sectores que, por su vulnerabilidad, requieren mayor atención. Para fortalecer esa concepción, cuenta con todo el apoyo de Claudia Sheinbaum, presidenta constitucional de México.