Varios civiles murieron este miércoles en bombardeos a ambos lados de la frontera entre Rusia y Ucrania, una espiral de violencia que llevó al presidente ruso Vladimir Putin a prometer "seguridad" para las regiones fronterizas.
En la región rusa de Bélgorod, murieron tres personas y cuatro resultaron heridas en varios bombardeos, en particular en uno de los distritos fronterizos, dijo el gobernador de la zona, Viacheslav Gladkov.
A unos 70 km de distancia, en la ciudad ucraniana de Járkov, la segunda del país, al menos cuatro personas murieron y siete resultaron heridas en un bombardeo ruso a plena luz del día, dijo el gobernador regional Oleg Synegubov.
El balance de muertos podría aumentar porque "una decena de personas podrían seguir atrapadas entre los escombros", indicó el gobernador. "Según las primeras estimaciones, se trata de un misil de crucero", indicó.
Un cuerpo pudo ser retirado y otros dos quedaron bajo los escombros, según el gobernador, que explicó que dos personas heridas se encuentran en estado grave.
El bombardeo afectó a unas instalaciones industriales que albergaban una imprenta y una planta de producción de muebles y pintura, explicó por su parte Sergei Bolvinov, jefe del departamento de investigación policial de la región de Járkov.
"Las operaciones de rescate continúan" y los bomberos están tratando de controlar el incendio, indicó. Según los servicios de emergencia, el fuego se ha extendido por más de 2,000 m2.
La ciudad de Járkov, a unos 40 kilómetros de la frontera y que tenía 1.5 millones de habitantes antes de la invasión rusa hace dos años, es objeto con frecuencia de los bombardeos de Moscú.
Con información de AFP
Imagen: AFP