Las autoridades ucranianas pidieron a la población de Kiev y otras regiones mantener reservas de agua y comida para al menos una semana, luego de los recientes ataques rusos contra instalaciones de almacenamiento y distribución de supermercados. Aunque se han registrado problemas logísticos, el gobierno aseguró que no existe riesgo inmediato de desabasto.
El jefe del Servicio Estatal de Seguridad Alimentaria y Protección al Consumidor, Anatoli Katerenchuk, explicó que los bombardeos han afectado centros de distribución, lo que provocó faltantes temporales en algunos estantes. Sin embargo, subrayó que “no hay ni habrá escasez de alimentos”, al tiempo que instó a los ciudadanos a prepararse con suministros básicos sin caer en compras de pánico.
El Ministerio de Agricultura informó que los precios de los productos no se incrementarán más de un 2.5%, pese a las dificultades en la logística. La recomendación oficial es mantener reservas moderadas y evitar acumulaciones excesivas que puedan complicar la disponibilidad para otros hogares.
Los ataques rusos contra infraestructura civil se han intensificado en las últimas semanas, afectando tanto la red eléctrica como los sistemas de distribución de alimentos. Esta estrategia busca presionar a la población en medio de la prolongada guerra, que continúa impactando la vida cotidiana de millones de ucranianos.