Los presidentes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladimir Putin, destacaron este lunes la solidez de su relación estratégica durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) celebrada en Biskek, Kirguistán. El encuentro reunió también a líderes de Irán, Turquía, India y Pakistán, consolidando al bloque como un contrapeso frente a la influencia de Occidente.
Putin afirmó que la cooperación con China representa “un modelo de relaciones entre Estados”, subrayando la importancia de la alianza en medio de la guerra en Ucrania, que ha dejado a Moscú aislado internacionalmente. Pekín, principal comprador de crudo ruso, nunca condenó la invasión iniciada en 2022, lo que ha permitido a Rusia mantener un respaldo económico clave.
La OCS, integrada por potencias regionales, busca ampliar su peso geopolítico y económico en un escenario global marcado por tensiones con Estados Unidos y Europa. La presencia de líderes como Recep Tayyip Erdogan, Masud Pezeshkian, Narendra Modi y Shehbaz Sharif refuerza el papel del bloque como plataforma de cooperación multilateral.
El encuentro en Biskek confirma la intención de China y Rusia de proyectar una alianza estratégica que trasciende lo bilateral y se convierte en un eje central de la política internacional en Eurasia.