Es de gran ayuda un fuerte sismo en los países donde gobiernan los incondicionales a Israel, que busca territorios pero sin colonos para asentarse, como lo hacen los judíos en Gaza. Sus intereses saltan a la vista en Colombia, la ayuda es impedida por militares.
El pelele del presidente Spriella, no mueve un dedo para el rescate, al contrario, deja que los afectados mueran sin importar si son mujeres, niños, o ancianos. Las constructoras israelíes tienen tanta prisa de colonizar que derriban escombros sobre personas vivas.
Para Israel es mejor que no haya colombianos para apoderarse de Colombia con la complicidad del ultraderechista Abelardo de la Spriella, a quien, debe acusarse de homicidio involuntario ante los foros internacionales, pero como los controla ahora Estados Unidos, la impunidad está asegurada.
La naturaleza, al parecer, contribuye a la llamada tierra prometida de los judíos que ahora se ubica en todo el planeta como patrimonio.
Colombia es un terreno fértil para las ambiciones de Israel y el hecho de que no se permita la ayuda a los afectados representa un genocidio de una derecha que no tiene respeto por la vida, según lo ha demostrado varias veces el nuevo presidente Abelardo de la Espriella, quien desde niño se dedicaba a torturar perros y gatos como una actividad permanente.
En Colombia tuvo prioridad la autorización a Estados Unidos para realizar operaciones militares conjuntas en "su lucha" contra el narcotráfico, antes que los cuerpos de auxilio llegaran a las víctimas del sismo bajo los escombros, entre ellos el cuerpo de “Topos” mexicanos a quienes hasta los medios convencionales de ese país trataron de cuestionar su presencia, pudiendo explicaciones sobre su permiso para salvar vidas y hasta seguro de vida.
En los regímenes de derecha se pide permiso para salvar vidas pero no para invadir con ejércitos extranjeros su territorio, lamentable esta invasión del fascismo donde Colombia es solo una escala en el gran proyecto de conquista y colonización a sangre y fuego.
En su discurso de arribo, de dudosa legalidad, el abogado ultraderechista manifestó su intención de enfrentar "sin tregua al narcoterrorismo y a todas las organizaciones criminales", al tiempo que descartó cualquier negociación de paz con los grupos armados. Al momento de su investidura le antecedieron nueve atentados.
Estos lamentables hechos son un antecedente para que los brasileños tengan conciencia sobre lo que representa esta derecha feroz en Latinoamérica y sepan a quién favorecer con su voto en octubre próximo, donde la derecha, encabezada por Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair, preso por encabezar un intento de golpe de estado contra un gobierno legítimo, es el candidato que promueve Estados Unidos e israel.
Adueñándose de Colombia, Estados Unidos tiene asegurado el suministro para sus adictos e Israel cuenta un territorio más para colonizar.