Mastercard retirará gradualmente la banda magnética de sus tarjetas de crédito y débito hasta eliminarla por completo en 2033, ante el crecimiento de los pagos con chip y sin contacto. Como parte de esa transición, desde 2029 dejará de emitir nuevas tarjetas con esta tecnología, con algunas excepciones.
La medida supone el retiro progresivo de una tecnología utilizada durante décadas para procesar pagos mediante el deslizamiento de las tarjetas. En la mayoría de los mercados, Mastercard dejó de exigir la banda magnética en nuevas tarjetas desde 2024.
El cambio será gradual para permitir que bancos, comercios y operadores de cajeros automáticos adapten sus equipos. Algunos ATM todavía utilizan la banda para iniciar operaciones, mientras que determinadas instituciones la emplean en lectores que permiten acceder a zonas de cajeros fuera del horario bancario.
A partir de abril de 2029, Mastercard también permitirá retirar los lectores de banda magnética de terminales de punto de venta y cajeros en la mayor parte del mundo. Estados Unidos tendrá condiciones distintas debido a que el uso de esta tecnología continúa más extendido.
Las tarjetas prepagadas en Estados Unidos y Canadá están actualmente exentas del cambio previsto para las nuevas emisiones en 2029.
¿Por qué desaparecerá la banda magnética?
La transición responde principalmente a la adopción de tecnologías con mayores mecanismos de seguridad. A diferencia de la información almacenada en una banda magnética, los chips EMV generan un código único para cada operación que posteriormente valida el banco emisor.
Al cierre de 2025, los chips EMV ya intervenían en 97.8% de las transacciones presenciales con tarjeta a nivel mundial, de acuerdo con datos de EMVCo citados por Mastercard.
También han aumentado los pagos sin contacto. Mastercard señaló que en 2019 representaban alrededor de 30% de sus operaciones presenciales globales, mientras que actualmente alcanzan cerca de 80%.
La desaparición de la banda no significa que las tarjetas físicas vayan a dejar de funcionar. El objetivo es que las operaciones dependan del chip, la tecnología sin contacto y otras modalidades digitales en lugar del tradicional deslizamiento.
La empresa también trabaja en una nueva generación de especificaciones para pagos con mayor protección criptográfica. Mastercard prevé que todas las tarjetas nuevas utilicen esas características desde abril de 2030 y que la transición se complete en 2037.