La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, condenó enérgicamente este domingo las protestas contra los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026, calificando a los responsables de los actos violentos y de sabotaje como “enemigos de Italia y de los italianos” y defendiendo la labor de miles de italianos que trabajan para que el evento se realice con éxito.
Meloni aseguró en redes sociales que las acciones de un grupo de manifestantes que derivaron en choques con la policía y presuntos ataques a la infraestructura ferroviaria han proyectado imágenes negativas del país en medios internacionales, mientras que miles de italianos, incluidos voluntarios, buscan mostrar una buena imagen del país.
La marcha, convocada por colectivos que protestan por el impacto ambiental y social de los Juegos, reunió a miles de personas en Milán, aunque una fracción habría lanzado artefactos contra la policía, que respondió con cañones de agua y gases lacrimógenos, deteniendo a varios participantes. Además, las autoridades investigan daños en la red ferroviaria del norte italiano que provocaron retrasos en trenes de alta velocidad, sin que hasta el momento se haya atribuido formalmente la autoría de estos hechos.
El Ejecutivo italiano ha reforzado las medidas de seguridad tras incidentes recientes, aprobando decretos que amplían las facultades de la policía ante posibles disturbios, lo que ha generado críticas de la oposición por supuestas restricciones a la libertad de expresión.
Organizaciones internacionales como el Comité Olímpico Internacional han subrayado que la protesta pacífica es legítima, pero han rechazado la violencia, afirmando que no tiene cabida en el marco de los Juegos.