Recientemente y buscando encontrar alternativas para los pacientes, visité tierras europeas, donde noté que no estamos en el primer mundo, aunque contamos con toda la capacidad, recursos naturales y elementos necesarios.
Como sector salud jamás debemos poner impedimentos en la búsqueda por el conocimiento, cualquier aportación, por mínima que parezca, será la solución para algún padecimiento.
Por ello, siempre trabajo con nuevos talentos de la Neurocirugía, haciendo énfasis en la cultura del esfuerzo.
Es curioso como otras culturas nos identifican como perseverantes, trabajadores, optimistas y con un alegre sentido del humor, hecho que nos honra en este mes patrio, que se conmemora la Independencia de México, una de las festividades más importantes.
Sin embargo, un hecho curioso, de acuerdo a los historiadores, es que este suceso tuvo lugar el 16 de septiembre de 1810, pero por decreto presidencial se pasó al día anterior.
Para todos los que me leen y no están familiarizados con la cultura mexicana, les comparto que, por supuesto, el 15 de septiembre llevamos a cabo el llamado "Grito de Independencia" desde el balcón presidencial. Mientras tanto, el 16 de septiembre se realiza el "Desfile Militar", en donde participan las Fuerzas Armadas.
Lamentablemente, como todo en la vida, no todo es alegría, este mes se conoce también como el mes de la prevención del suicidio, iniciativa que busca crear conciencia sobre este problema de salud pública y promover acciones para evitarlo.
Por lo que, el 10 de septiembre se llevan a cabo acciones en trono al "Día Mundial de la Prevención del Suicidio", organizado por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), misma que reporta 800 mil muertes al año en el mundo, lo que equivale a un suicidio cada 40 segundos.
Tan solo en México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), reportó en 2015, 6 mil 285 suicidios, lo que representa una tasa de 5.2 fallecidos por cada 100 mil habitantes.
Los factores de riesgo asociados fueron la pérdida laboral o financiera, el trauma o abuso, los trastornos mentales; por uso de sustancias y las barreras para acceder a la atención médica, situaciones que se ampliaron con el COVID-19.
Como sociedad y mexicanos debemos estar unidos, la prevención del suicidio es posible y requiere de la participación de todos los sectores. Algunas de las medidas de prevención se basan en restringir el acceso a los medios para el suicidio, implementar políticas de salud mental, reducción del alcohol, y promover la información mediática responsable.
Eliminar el estigma social y la falta de conciencia que impiden buscar ayuda es importante. Si necesitas ayuda busca ayuda profesional, puedes comunicarte a la Línea de la Vida 800 911 2000 o al 911.