Sus colores y escudo no hacen parte del paisaje en Qatar, pero el Paris Saint-Germain (PSG) se aseguró protagonismo sin importar quién gane el Mundial el domingo: el argentino Lionel Messi o el francés Kylian Mbappé, dos de sus principales estrellas.
Es una situación extraña: en la tierra de donde vienen sus millones, a través de Qatar Sports Investments (QSI), filial del fondo soberano Qatar Investment Authority, uno de los más importantes del mundo, no es fácil ver a alguien con la camiseta tricolor del equipo parisino.
Su máxima presencia en el comercial centro de Doha, uno de los puntos más transitados en este país de casi tres millones de habitantes, es una tienda oficial donde la figura de Mbappé emerge en la fachada como gran atractivo para los visitantes.
Imágenes de Messi y del brasileño Neymar, el otro astro que conforma el tridente parisino, se transmiten con frecuencia en comerciales de la televisión local, pero sin que los símbolos del PSG asomen por alguna parte.
- Foco en Europa -
Messi, de 35 años, despierta especial atracción en el mundo árabe y en Asia. Basta hacer un recorrido corto por la calles de Doha para ver indios, bangladesíes, libaneses, cataríes o paquistaníes desfilando con camisetas argentinas con el '10' en la espalda.
El Brasil de Neymar también tenía una representativa fanaticada de esas regiones antes de ser eliminado en cuartos de final por los croatas. Los simpatizantes de 'Les Bleus' son escasos.
Pero la adoración que generan 'La Pulga' y 'Ney', sin embargo, no se traslada al PSG, por el que QSI desembolsó 50 millones de euros en 2011.
- Duelo cabeza a cabeza -
En los puestos de ventas del zoco de Waqif, en el cento de Doha, se exhiben camisas de algunas selecciones, especialmente de la argentina.
Antes de que la bola empezara a rodar, en las estanterías colgaban por igual camisetas de distintos clubes, desde Boca Juniors de Buenos Aires hasta el Real Madrid. Pero no había espacios privilegiados para el PSG.
La invisibilidad del club de París se atenúa con la exposición de sus estrellas en Qatar, que en las últimas décadas se ha esforzado en desarrollar sus clubes y su selección nacional.
Messi y Mbappé, de 23 años, luchan cara a cara por el título de mejor jugador y goleador del primer mundial organizado en un país árabe.
Ambos están empatados en la cima de artilleros con cinco goles, pero el sudamericano aventaja a su compañero de equipo en las asistencias brindadas (tres contra dos en seis juegos).
Con información de AFP
Imagen: AFP