Desde 2024, el Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México solo ha aplicado mantenimiento mayor a 12 trenes, lo que evidencia un rezago significativo en la atención del parque vehicular, de acuerdo con información reciente.
Esta cifra contrasta con la necesidad operativa del sistema, que cuenta con cientos de convoyes en circulación y que, conforme a estándares técnicos, requieren intervenciones periódicas tras acumular cierto kilometraje. Diversos reportes señalan que una parte considerable de los trenes supera los límites recomendados sin recibir este tipo de servicio integral.
El mantenimiento mayor es fundamental para garantizar condiciones óptimas de seguridad y funcionamiento, ya que implica revisiones profundas y sustitución de componentes clave. Sin embargo, trabajadores y especialistas han advertido que la falta de estas labores se refleja en fallas recurrentes, retrasos y unidades fuera de servicio.
Además, diagnósticos recientes indican que hasta 70 por ciento de los trenes no ha recibido mantenimiento general, mientras que decenas permanecen detenidos por falta de refacciones, lo que reduce la capacidad operativa del sistema.
Este panorama se presenta en medio de trabajos de modernización en distintas líneas del Metro, los cuales incluyen intervenciones en infraestructura, estaciones y material rodante, con el objetivo de mejorar el servicio de cara a eventos internacionales y la alta demanda cotidiana de usuarios.