Los vehículos ensamblados en México y exportados a Estados Unidos pagarán un arancel promedio del 15 %, gracias a una reducción establecida en la Proclamación 10908, anunció este martes el secretario de Economía, Marcelo Ebrard. La medida representa un alivio frente al gravamen del 25 % que originalmente había sido impuesto durante la administración de Donald Trump.
Durante una conferencia de prensa, Ebrard detalló que esta disminución arancelaria equivale a un descuento del 40 % respecto a la tarifa general. Aunque no elimina completamente el impuesto, ofrece una ventaja significativa en comparación con otras naciones que exportan automóviles a Estados Unidos.
“Nos habría gustado que fuera cero, pero esta reducción es un paso importante que fortalece la competitividad de la industria automotriz mexicana en el mercado estadounidense”, afirmó el funcionario. Subrayó que la medida se aplicará exclusivamente a vehículos fabricados en territorio mexicano, lo que favorecerá directamente a las plantas nacionales.
Ebrard también indicó que se analiza la posibilidad de aplicar la medida de forma retroactiva, lo que permitiría a algunas empresas recuperar parte de los aranceles que ya han pagado desde abril, cuando comenzó a aplicarse el nuevo esquema impositivo en EE.UU.
Además, otro beneficio clave es que se aceptó contabilizar el ensamblaje de autopartes en territorio estadounidense como parte del contenido de origen bajo las reglas del T-MEC. Esto permitirá a compañías con operaciones binacionales mejorar su cumplimiento con el tratado comercial.
Un informe reciente del Departamento de Comercio de Estados Unidos y la Administración de Comercio Internacional reveló que los vehículos exportados desde México y Canadá bajo el T-MEC contienen en promedio un 40 % de componentes estadounidenses. Este porcentaje permite a los importadores evitar el pago de arancel sobre esa proporción, aunque el resto del vehículo sí queda sujeto al gravamen.
Con la nueva proclamación, México consolida su posición como un socio estratégico en la región, con condiciones más favorables para su industria automotriz frente al mercado estadounidense.