La Selección Mexicana volvió a colocarse como la principal potencia futbolística de Concacaf luego de una serie de resultados que le permitieron recuperar el protagonismo regional tanto en las categorías juveniles como en el representativo mayor y a nivel de clubes.
El reciente campeonato obtenido por México en el Premundial Sub-20 de Concacaf, tras imponerse 2-0 a Estados Unidos, completó una etapa de dominio en las divisiones inferiores. Con este resultado, el conjunto mexicano se convirtió en campeón vigente de las categorías que van desde la Sub-17 hasta la Sub-23.
Además del título regional, las selecciones juveniles consiguieron los boletos para los Mundiales Sub-17 y Sub-20, así como la clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, competencia a la que México regresará después de ocho años.
El panorama contrasta con lo ocurrido en 2022, cuando el combinado nacional quedó eliminado en la fase de grupos de la Copa del Mundo de Qatar, perdió la clasificación al Mundial Sub-20 y no consiguió el boleto a los Juegos Olímpicos de París 2024. En ese periodo, además, Estados Unidos se impuso a México en finales de la Copa Oro y la Nations League.
Como parte de la reestructuración de las selecciones nacionales, la Federación Mexicana de Futbol incorporó a Andrés Lillini como director de selecciones menores, mientras que Duilio Davino asumió responsabilidades relacionadas con las categorías Sub-23 y la Selección Mayor. El objetivo fue fortalecer el trabajo de formación y establecer una división de funciones entre los distintos representativos.
En la categoría mayor, México también recuperó terreno al conquistar la Nations League en 2025, poniendo fin al dominio que Estados Unidos había ejercido durante las tres primeras ediciones del torneo.
Ese mismo año, el conjunto mexicano consiguió nuevamente la Copa Oro tras derrotar a Estados Unidos en la final. Después de aquel campeonato, Javier Aguirre destacó la importancia de recuperar el protagonismo regional y fortalecer la confianza del grupo.
El desempeño mexicano también se reflejó en la Copa del Mundo de 2026. Aunque el equipo quedó eliminado en los octavos de final, terminó en el noveno puesto del torneo, por encima de Estados Unidos y Canadá, con lo que se convirtió en la selección de Concacaf mejor ubicada en la competencia.
En el ranking FIFA, México se encuentra además por encima de Estados Unidos, Canadá y el resto de las selecciones pertenecientes a Concacaf.
El dominio mexicano también alcanza al futbol de clubes. Toluca se proclamó campeón de la Concacaf Champions Cup, con lo que el futbol mexicano mantiene igualmente el título del principal torneo de clubes de la región.
De esta manera, los campeonatos en categorías juveniles, los títulos de la Selección Mayor y el éxito a nivel de clubes han permitido que México vuelva a ocupar una posición de liderazgo dentro de Concacaf.