Desde Chihuahua, un grupo de migrantes persiste en su trayecto hacia la frontera, enfrentando bajas temperaturas y condiciones climáticas desafiantes a bordo de vagones de tren. A pesar de las adversidades, su determinación continúa impulsando su marcha, incluso con la llegada del frente frío número 17 que ha impactado la región.
El descenso de la temperatura y los fuertes vientos se hacen más intensos durante la travesía desde Villa Ahumada hacia el desierto de Samalayuca, ubicado a unos 100 kilómetros antes de llegar a Ciudad Juárez, marcando un desafío adicional para quienes buscan alcanzar la frontera.
La situación se complica aún más con la presencia de niños y adultos en el grupo. Los más jóvenes son propensos a problemas respiratorios y estomacales, mientras que los adultos enfrentan diversas afecciones que van desde problemas intestinales y bucales hasta trastornos de ansiedad y reacciones alérgicas.
Según informes de la Secretaría de Salud, se han atendido hasta ahora a tres mil 644 migrantes en lo que va del año, con 715 de ellos recibiendo atención hospitalaria debido a problemas respiratorios. Esta cifra refleja el impacto de las condiciones climáticas adversas en la salud de quienes emprenden este arduo viaje.
En medio de la mañana, con temperaturas descendiendo hasta -1 grado centígrado, los migrantes han demostrado una notable resistencia, abordando los vagones de Ferromex para continuar su travesía. Aunque las condiciones son difíciles, el flujo de migrantes no se detiene, reflejando la urgencia y determinación que impulsan su marcha a pesar de los desafíos climáticos.
Foto por Cuarto oscuro