La Cámara de Diputados aprobó recientemente una iniciativa que prohíbe los Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género (ECOSIG), comúnmente conocidos como terapias de conversión, consideradas por organismos internacionales como un acto de tortura hacia la comunidad LGBTQ+. Estas prácticas, que incluyen abusos sexuales, electrochoques y supuestos exorcismos, buscan forzar a las víctimas a identificarse como personas cisgénero heterosexuales.
A pesar de la aprobación de la iniciativa, varios diputados de la bancada panista, como Margarita Zavala, expresaron su voto en contra, lo que desató críticas hacia el partido blanquiazul y la oposición. Incluso, la candidata presidencial de la coalición Fuerza y Corazón por México, Xóchitl Gálvez, fue objeto de cuestionamientos.
En el contexto del proceso electoral, Gálvez reaccionó a la aprobación de la iniciativa y a las críticas hacia el PAN, aclarando su postura respecto a las terapias de conversión. A través de su cuenta de X (antes Twitter), la candidata aseguró que durante su tiempo como senadora del PAN, votó a favor de prohibir estas prácticas, destacando su convicción de que la preferencia sexual y la identidad de género no son condiciones que deban ser "curadas".
En su declaración, Gálvez reiteró su rechazo a cualquier acción que atente contra la dignidad de las personas, afirmando que, de ganar las elecciones, su gobierno respetará todos los derechos humanos.
"Como senadora, voté a favor de prohibir las mal llamadas 'terapias de conversión' porque estoy convencida que no hay #NadaQueCurar. Rechazo y rechazaré siempre cualquier acto que atente contra la dignidad de las personas. En mi gobierno se respetarán todos los derechos para todas las personas", expresó en la red social.