Por Ana Alamilla
Se trata de un centro penitenciario exclusivo para mujeres con enfoque en la reinserción social.
El Centro Penitenciario Estatal de Tancanhuitz, ahora transformado en un penal femenil único conocido como Xolol, se destaca como un modelo de gobernabilidad y derechos humanos en San Luis Potosí. Bajo la gestión de Arturo Cruz Andrade, titular de Prevención y Reinserción Social, este centro opera con la supervisión constante de instancias de derechos humanos y está en proceso de certificación por la Asociación de Correccionales de América.
En Xolol, se enfoca en garantizar la reinserción social de las 68 internas, a través del trabajo y la capacitación. Las actividades realizadas dentro del centro permiten a las mujeres generar recursos propios mediante la elaboración de artículos y artesanías, beneficiando tanto su desarrollo personal como el sustento de sus familias. Además, se ofrecen servicios médicos de calidad, asegurando atención especial a aquellas con enfermedades, embarazos, o que requieran hospitalización.
Como parte de un esfuerzo colaborativo, la fundación “Perteneces”, dirigida por José Mario de la Garza Marroquín, propone brindar transporte gratuito desde la capital a Tancanhuitz, facilitando la visita de las familias. Con capacidad para 162 personas y actualmente al 41% de su capacidad, el penal es dirigido por Carmen Morquecho Barragán y se erige como un precedente en el tratamiento penitenciario femenino en México, destacando el compromiso de San Luis Potosí con la justicia y la reinserción social.