EN PANDEMIA sanitaria es un despropósito económico y administrativo admitir siquiera la posibilidad de un alza de impuestos o tratar de incluir nuevos en el Código Fiscal, pero es un suicidio político proponer tal idea al Congreso para que se incluya en la ley.
En la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum insiste en clavar impuestos a las APPs de reparto de comida y mercancías, así como a los conciertos y exhibiciones artísticas, musicales, deportivas, taurinas, cinematográficas, teatrales o culturales que se transmitan en vivo por internet.
También avala un alza al impuesto al hospedaje y que se haga extensivo a la renta de inmuebles. Dice que lo recaudado será para servicios y para defender a trabajadores que no tienen seguridad social.
Dudo que la mayoría de las personas que usan una plataforma digital y que rentan su casa a vacacionistas, que trabajan para Uber o Didi, o que desde su hogar venden productos diversos, nuevos y usados, para mantener a su familia, estén de acuerdo en pagar más impuestos a un gobierno que nunca les apoyó en la pandemia. Por supuesto que tampoco creen que tales recursos serán para beneficio de ellos, en un país donde no hay medicinas ni para niños con cáncer.
El gobierno capitalino tiene la intención, además, de multar a automovilistas con placas de otros estados y que tienen su domicilio fiscal en la Ciudad de México, porque usan la infraestructura citadina.
En el Estado de México tampoco cantan mal las rancheras. Se han propuesto 3 impuestos nuevos para 2022, el que impone un 5% a cada operación de personas con actividad empresarial; el que llaman ecológico, mediante el cual pretenden cobrar 43 pesos por tonelada de dióxido de carbono emitida por contribuyentes, y uno más de 5% que se aplicará a las casas de empeño.
El trancazo de Sheinbaum y de las autoridades mexiquenses ataca a muchos sectores productivos que apenan entraron a la senda de la recuperación. Aquí ya no importa si el impuesto es del 2%, del 4% o del 5%. Casi todos son ilegales e inconstitucionales y son una ofensa a la reactivación de la economía y población en general.
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TAMBIEN ES un despropósito que Ricardo Monreal, presidente de la Jucopo en el Senado, defienda el árbol en honor a Quetzalcóatl, porque ni es austero ni es navideño. Si llega a la silla presidencial algún día, como pretende, le pondremos un penacho en lugar de la banda tricolor… LA INFLACIÓN de noviembre llegó a 7.37% en términos anuales, su mayor nivel en dos décadas. El próximo jueves habrá otro aumento de por lo menos 25 puntos base en la tasa de interés de Banco de México.
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Periodista (*)
Director de RedFinancieraMX
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