La avenida Ribera de San Cosme, en la colonia San Rafael de Ciudad de México, amaneció sin vendedores ambulantes tras un operativo realizado por la alcaldía Cuauhtémoc con el objetivo de liberar la vía pública del comercio informal, que había ocupado banquetas en esa zona. En un recorrido al mediodía del viernes, la vialidad en su esquina con avenida Insurgentes lució despejada, aunque en la acera en dirección poniente-centro el comercio informal continuó operando desde la estación Metro Revolución hasta Metro San Cosme, según constataron reportes periodísticos.
La acción de reordenamiento, encabezada la noche del viernes 13 de febrero por la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega, derivó en confrontaciones entre servidores públicos y comerciantes, con denuncias de agresiones físicas. Autoridades locales y la alcaldesa reportaron que un grupo de personas habría atacado al personal municipal, resultando varias personas lesionadas, incluida la propia edil, quien presentó fractura de costilla, así como contusiones, esguinces y golpes entre quienes participaron en el operativo.
Desde sus redes sociales, Rojo de la Vega explicó que durante la intervención se detectó un incremento en el número de puestos instalados sin permisos otorgados por la ciudad, y señaló que el operativo buscaba atender la obstrucción de banquetas en una zona de alta afluencia. Por su parte, la diputada Diana Sánchez Barrios afirmó que los comerciantes fueron retirados de manera violenta y que estos habían sido reubicados en ese sitio hace más de un año y medio tras acuerdos para liberar espacios en la Glorieta de Insurgentes.
La Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México subrayó que la regulación del comercio en la vía pública y la emisión de permisos corresponde exclusivamente a la alcaldía Cuauhtémoc, de acuerdo con la Ley Orgánica de Alcaldías. Aun así, la tensión en torno al retiro de ambulantes ha escalado comentarios y señalamientos entre autoridades y representantes legislativos, mientras la zona sigue en observación tras el operativo.