Claudia Bolaños
En una de las fechas más simbólicas para la clase trabajadora, la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) participó en la movilización conmemorativa del Día del Trabajo en el Zócalo capitalino, en un contexto donde la agenda laboral del país atraviesa transformaciones clave.
La concentración, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, reunió a organizaciones sindicales, trabajadores y representantes políticos en el corazón de la capital, donde el mensaje central giró en torno a los retos actuales del mundo laboral.
Entre los asistentes por parte de CATEM destacaron la diputada federal Maiella Martha Gabriela Gómez Maldonado, presidenta de la Comisión del Trabajo; Fernando Haces Barba, secretario general de CATEM en la Ciudad de México; y José Reynol Neyra González, dirigente en el Estado de México.
En este escenario, el líder sindical Pedro Haces Barba planteó que México se encuentra en una etapa decisiva para redefinir el papel de los sindicatos en la vida económica y social del país.
“El Día del Trabajo nos recuerda que los derechos laborales no se conquistan una vez y para siempre; se defienden, se actualizan y se construyen todos los días con diálogo, responsabilidad y resultados”, afirmó.
El dirigente subrayó que el sindicalismo actual debe dejar atrás esquemas tradicionales y avanzar hacia un modelo más equilibrado, capaz de conciliar la defensa de los trabajadores con la estabilidad económica.
Para Haces Barba, uno de los principales desafíos es mantener un balance entre condiciones laborales dignas y el fortalecimiento de las empresas.
“No hay trabajadores fuertes sin empresas fuertes, y no hay empresas fuertes sin trabajadores con condiciones dignas. Ese equilibrio es el que tenemos que cuidar”, sostuvo.
Este posicionamiento surge en un momento en que temas como la reducción de la jornada laboral a 40 horas, la ampliación de la seguridad social y el impulso al empleo formal forman parte del debate público y legislativo.
El líder de CATEM insistió en la necesidad de transformar la lógica sindical en México, apostando por una visión más proactiva.
“El sindicalismo que México necesita no es el que solo protesta, sino el que construye soluciones. Defender a los trabajadores también implica ayudar a que el país funcione mejor”, señaló.
En ese sentido, hizo un llamado a fortalecer el diálogo entre trabajadores, empresarios y gobierno como eje central para construir acuerdos sostenibles.
La conmemoración del Día del Trabajo ocurre en un contexto de cambios estructurales en la política laboral del país, donde el papel de los sindicatos continúa siendo objeto de debate.
Para CATEM, la ruta está clara: evolucionar hacia un sindicalismo que no solo exija, sino que también proponga.
“La fuerza del trabajo en México está en su capacidad de construir, no de dividir”, concluyó Haces Barba.