A pesar del crecimiento mediático y deportivo del futbol femenil en los últimos años, una de las principales problemáticas que aún enfrentan las jugadoras es la falta de atención médica adecuada cuando sufren lesiones o problemas de salud relacionados con su actividad profesional.
Cada vez salen a la luz más casos de futbolistas que denuncian situaciones de negligencia o falta de respaldo por parte de sus clubes tras sufrir lesiones. Entre los ejemplos señalados se encuentran las jugadoras Angelina Hix, Ana Campa y, recientemente, la mexicana Claudia Cid, quien incluso recurrió a redes sociales para solicitar apoyo económico con el fin de costear una cirugía de rodilla después de no recibir ayuda del club albanés Vllaznia.
Estas situaciones reflejan las desigualdades que aún persisten entre el futbol varonil y el femenil, especialmente en áreas clave como el acceso a servicios médicos especializados, rehabilitación y acompañamiento durante los procesos de recuperación.
Especialistas y jugadoras han advertido que la falta de protocolos adecuados y de cobertura médica suficiente puede poner en riesgo la carrera de las deportistas, quienes en muchos casos deben asumir por su cuenta los costos de tratamientos o intervenciones quirúrgicas.
En medio de los avances en visibilidad, inversión y profesionalización del futbol femenil, la atención médica adecuada continúa siendo una de las principales deudas pendientes para garantizar condiciones dignas y seguras para las jugadoras.