Obreros de la planta Caterpillar, ubicada en el Parque Industrial Oradel, continúan en huelga luego de más de dos años de iniciado el conflicto laboral. Los manifestantes mantienen su campamento desde el 22 de septiembre de 2023, en demanda de condiciones laborales justas y la formalización de un contrato colectivo de trabajo.
La inconformidad surgió cuando el Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de Industrias y Servicios (SNITIS), perteneciente al Movimiento 20/32, rechazó una propuesta de aumento salarial que consideraron insuficiente. La protesta fue reconocida oficialmente como legal por las autoridades laborales, y se ha convertido en una de las más prolongadas registradas en la región fronteriza.
El sindicato interpuso una queja ante el Mecanismo de Respuesta Rápida del T-MEC, argumentando que la empresa vulneró los derechos de libre asociación y de negociación colectiva de los trabajadores. El caso se encuentra bajo revisión dentro del marco del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, lo que ha dado una dimensión internacional al conflicto.
Entre los puntos de desacuerdo también se encuentra el despido de un empleado presuntamente por su participación sindical, hecho que el sindicato considera un acto de represalia. En abril de 2025, el gremio presentó el caso ante un juez federal, mientras la compañía aún no reconoce el contrato colectivo solicitado por los trabajadores.
Uno de los obreros en protesta expresó:
“La huelga aquí en Caterpillar tiene ya un poquito más de dos años y un mes. Todo sigue igual desde el principio y seguimos en la lucha hasta que nos escuchen. Lo que pedimos es igualdad en salarios y respeto a nuestros derechos laborales.”
El campamento del Movimiento 20/32 continúa instalado frente a la planta, como muestra de resistencia y unidad sindical. Las negociaciones entre ambas partes permanecen estancadas, sin que hasta el momento se vislumbre un acuerdo que ponga fin al paro.