Los habitantes de la vereda La Esperanza, ubicada en El Carmen de Viboral, finalmente recibirán el reconocimiento que tanto han esperado durante 28 años. Este martes 8 de octubre, el presidente Gustavo Petro liderará una ceremonia en la que el Estado ofrecerá una disculpa pública a las familias que sufrieron el atroz crimen perpetrado en 1996, cuando el Ejército y los paramilitares se unieron para llevar a cabo diversas atrocidades, resultando en la desaparición de 15 personas.
Este acto de perdón y reconocimiento se enmarca en el cumplimiento de una sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que estableció la responsabilidad del Estado en los abusos cometidos por la fuerza pública y los paramilitares, quienes, bajo la justificación de enfrentamientos con guerrilleros, llevaron a cabo actos de violencia indiscriminada.
Contexto del horror
El horror se desató en La Esperanza en junio de 1996, cuando las fuerzas paramilitares lideradas por Ramón Isaza, en complicidad con el Ejército, acusaron a los residentes de ser cómplices de la guerrilla. Esta situación culminó en la desaparición de 16 personas y múltiples asesinatos. El caso fue presentado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2014, donde se comprobó la coordinación entre las fuerzas armadas y los paramilitares.
Aunque se realizaron investigaciones iniciales que involucraban a militares, incluido el mayor Carlos Alberto Guzmán Lombana, y al paramilitar Ramón Isaza, no se logró que se hiciera justicia, ni se imputó a los responsables. En 2017, la CIDH ordenó al Estado colombiano investigar los hechos, ofrecer reparaciones a las víctimas y erigir un monumento conmemorativo. Sin embargo, los gobiernos posteriores mostraron negligencia en el cumplimiento de estas órdenes.
Finalmente, en octubre de 2024, el presidente Petro se hará cargo de parte de la responsabilidad del Estado, reconociendo la deuda histórica con las víctimas, en un acto similar al reconocimiento que presidió ante las madres de Soacha un año antes.