Los Ángeles vivió una jornada de tensión tras una serie de redadas migratorias realizadas por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que culminaron con al menos 45 personas detenidas sin órdenes judiciales, según denunciaron organizaciones defensoras de los derechos humanos.
Las operaciones se llevaron a cabo en siete ubicaciones, incluyendo dos tiendas de Home Depot, una en el distrito de la moda y una tienda de donas, según confirmó Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA).
Los enfrentamientos no tardaron en estallar. En al menos uno de los puntos, las autoridades lanzaron granadas aturdidoras para dispersar a manifestantes que protestaban contra las detenciones. La situación fue captada en video por transeúntes y medios locales.
Estas redadas son parte de una campaña nacional para intensificar las deportaciones, en cumplimiento de las promesas del presidente Donald Trump, quien ha ordenado una política de deportaciones masivas. El director del ICE, Todd Lyons, defendió estas acciones afirmando que se están arrestando en promedio mil 600 personas por día, muchas de ellas supuestos criminales peligrosos.
Sin embargo, líderes comunitarios y autoridades locales alzaron la voz. La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, calificó los operativos como una táctica para "sembrar terror" en la comunidad. En el mismo sentido, Salas denunció:
“Nuestra comunidad está bajo ataque. Estos son padres, madres, trabajadores. La aplicación de la ley de inmigración que aterroriza a nuestras familias debe detenerse ahora”.
Mientras tanto, el ICE evitó ofrecer detalles específicos, limitándose a decir que los arrestos se enfocan en personas que han violado las leyes migratorias o representan una amenaza. Por su parte, Yasmeen Pitts O’Keefe, vocera de Investigaciones de Seguridad Nacional, indicó al Los Angeles Times que los agentes federales ejecutaban órdenes de registro por el albergue ilegal de migrantes.
Imagen: AFP