Alejandra Gallardo
Este 29 de agosto 24 millones de estudiantes regresaron a las aulas para el ciclo escolar 2022- 2023, luego de más de dos años de pandemia con todos los matices que dejó el confinamiento: deserción escolar, más niñas y niños sumados al trabajo infantil, confinamiento obligatorio prolongado, mayores tasas de violencia familiar, situación de orfandad, pérdida de seres queridos, menores ingresos familiares, carencia de vacunas para Covid-19, afectaciones a la salud emocional y mental de la niñez y por si fuera poco una crisis de violencia aguda, como es el caso de Fresnillo en Zacatecas, en donde autoridades educativas cancelaron el regreso a clases por cuestiones de seguridad, luego de los hechos violentos registrados en días pasados. En resumen, no a toda la niñez le podemos desear un “feliz regreso a clases”.
De acuerdo con la encuesta ENCOVID-19 (2021) realizada por UNICEF, para el ciclo escolar 2021-2022, en México ocho por ciento de los hogares con integrantes de 4 a 17 años reportaron que algún niño o niña no se inscribió a la escuela, entre otras razones, la perdida del ingreso familiar tuvo impacto en la educación de la infancia.
Sin duda, la pandemia ha golpeado también fuertemente al mundo adulto y en consecuencia la vida de la niñez que les acompaña. Por ejemplo, los hogares en donde habitan niños, niñas y adolescentes han presentado menor acceso a alimentos suficientes y nutritivos, que los hogares sin niños o niñas. No todas las niñas y niños podrán llevar en la lonchera un alimento.
En este regreso a clases, habrá niñas y niños que quisa no puedan regresar a las aulas, o que no puedan hacerlo de la mano de mamá, papá o su cuidador primario. Una investigación del Instituto Belisario Domínguez, refiere que 131 mil 325 niñas y niños están en situación de orfandad a causa de la pandemia.
No todas las niñas y niños llegan felices a la escuela, pues cargan en la mochila los efectos de violencia familiar que aumentó con la pandemia. En el 2021, se registró un incremento del 24 por ciento en casos de violencia contra la niñez, en forma de violencia psicológica, sexual, económica, física, abandono o negligencia. Así lo demostró el estudio “Impacto de la pandemia en niñas y niños” de la Secretaría de Gobernación.
En México las escuelas cerraron desde el 20 de marzo de 2020. Tal vez no seamos conscientes de que para algunas niñas y niños durante ¡29 meses! la opción de acudir a una escuela estuvo simplemente cancelada y con ello el derecho a educación y a relacionarse con sus pares en comunidad. No dejemos de mirar a quienes aún no pueden decir #FelizRegresoAClases o quienes no lo hacen en condiciones de igualdad.