Autoridades y responsables de la mina Santa Fe, en el municipio de Rosario, Sinaloa, informaron que no existe un tiempo estimado para rescatar a los tres trabajadores que permanecen atrapados desde el colapso ocurrido el pasado 25 de marzo.
Los trabajos de rescate entraron en una fase determinante tras la instalación de aproximadamente tres kilómetros de cableado eléctrico, lo que permitirá operar bombas para extraer el agua y lodo acumulados dentro de la veta, principal obstáculo para avanzar hacia la zona donde se presume están los mineros.
El gerente administrativo de Industrial Minera Sinaloa, Álvaro Vargas Miranda, explicó que es imposible establecer un plazo debido a la incertidumbre sobre los volúmenes de agua y desechos mineros que deben retirarse. Señaló que estas condiciones impiden calcular con precisión el tiempo necesario para llegar hasta los trabajadores atrapados.
Como parte de las labores, brigadas mantienen la limpieza de jales y realizan trabajos de sellado mecánico para estabilizar la zona afectada y reducir riesgos. Además, se llevan a cabo perforaciones para colocar anclas de soporte e iniciar la construcción de un muro de concreto que refuerce la estructura interna de la mina.
El Puesto de Mando Unificado continúa con reuniones estratégicas para definir rutas de acceso y monitorear el avance del operativo, el cual mantiene la misma línea de búsqueda establecida previamente por especialistas.
Pese a las dificultades, autoridades y responsables del yacimiento señalaron que aún existen condiciones que permiten mantener la esperanza de encontrar con vida a los mineros, ya que podrían contar con acceso a agua y oxígeno dentro del sitio.