Noroña padece por su comportamiento
Al senador Gerardo Fernández Noroña se le vino el cielo encima tras el violento altercado que tuvo con el legislador priista Alejandro “Alito” Moreno en el Senado de la República. Primero, la defensa desde del gobierno federal fue tibia, llamaron a serenar los ánimos, pero no un apoyo a ultranza como lo esperaba el morenista. Después los enemigos le recordaron los altercados que protagonizó con panistas, hasta quienes amenazo de muerte, según lo publicado en redes sociales, que lo pintan como una persona violentan. Posteriormente, su expareja sentimental, Martha Angélica Ojeda acusó a tener a sus hermanos y sobrinos en la nómina del poder legislativo, algo que es reprobable. Finalmente, ante toda esta andanada que le ha caído encima acusa a los medios de hacer un manejo indecente de lo sucedido. Hoy Fernández Noroña está metido en una espiral que no parece tener fin, pero que le afectará en su carrera.
Alito Moreno, acostumbrado de andar en la cuerda floja
Del otro lado, del priista Alejandro “Alito” Moreno, resulta reprobable todas las acciones que realizó hace un par de días en la cámara baja. Pero la forma violenta en que se comportó lo retrata de cuerpo entero. Se trata de un personaje, dicen los propios priistas, que esa es su forma común de comportarse y hasta de maltratar a sus colaboradores. Su trayectoria también ha estado marcada por el escándalo, sobre todo por los excesos de sus propiedades y bines que le sacó a relucir la hoy gobernadora de Campeche, Layda Sansores. Un político acostumbrado a caminar en la cuerda floja, siempre en medio del escándalo y con la amenaza de que la justicia lo llame a cuentas. Hasta el momento ha salido bien librado, aunque nadie sabe cuánto le dure.
No hay tratado comercial con Brasil
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, destacó los acuerdos alcanzados con Brasil, pero fue muy cauta cuando se le preguntó si ambas naciones estaban listas para signar un Tratado Bilateral de Libre Comercio. De forma contundente dijo que no habrá tal acuerdo. Y no es por falta de interés o de que sean pocos los beneficios, sino por tener enfrente a los Estados Unidos, que ha mandado una serie de presiones en materia económica, que hacen pensar dos veces este tipo de acuerdos. Además, hay que entender que el principal socio comercial de México son los Estados Unidos y ese mercado, lejos de desdeñarse, se debe cuidar.