facebook comscore
Tokio: todas las vidas

Tokio: todas las vidas

Columnas martes 07 de septiembre de 2021 -

SERGIO GONZÁLEZ

Hace dos años, en estas mismas páginas, celebraba la vida y obra del personaje Tokio en la serie La Casa de Papel, que acaba de entrenar su quinta y penúltima temporada en Netflix. https://crpli.ca/vj

Lo dije con todas sus letras: siendo el más entrañable personaje de la serie, simultáneamente, la amábamos y odiábamos. Que era nuestra villana favorita y nuestra heroína preferida en el marco de una terrible lucha interna entre su fortaleza espiritual y su extravío emocional.

La ladrona, cuyo nombre verdadero (ahora sabemos) es Silene Oliveira, es, efectivamente, uno de los personajes más ricos de la TV contemporánea. Su compleja personalidad nos confronta de golpe, capa tras capa, con la frágil condición humana frente al delito, el amor, la violencia, lo injusto y lo correcto.

Hacia el cierre de aquella columna de agosto de 2019, declaré y sigo creyendo que Tokio nos toca el alma, nos remece la conciencia y nos estruja el corazón. Ella nos recuerda que, además de combatir nuestros vicios y repeler nuestros enemigos, deberíamos atemperar nuestros demonios y pulir nuestras virtudes. Frente a su contemplación y persistencia, tan auténticas, tan necesarias, ella no debería morir nunca, porque ella y solo ella, nos ofrecía redención.

Sí, Tokio seguirá siendo esa conmoción sentimental multicolor que se burla de nuestras tristes escalas de grises. Encarna nuestras tempestades de obsesiones y neurosis que jamás se compadecen de nuestras dudas y dolores.

En el episodio final, ella lanza una admonición de valor universal: es una ilusión huir del amor o de la policía, como si ambas fueran amenazas para la humanidad. Que la única salida es correr, como lo hizo al sumarse a la banda, y aguantar, pero que siempre llega un momento en que te paras y sientes cómo todo ese dolor te atraviesa y entonces la escapatoria ya es impensable.

En una tristísima escena final, Silene ha dejado de huir de la pena, ha parado, el dolor por fin la ha alcanzado y, efectivamente, ya no es posible escapar. Antes de volar hacia Nairobi, en los últimos instantes demanda sonriente a Río, y a través de él a nosotros, vivir muchas vidas. Vidas distintas, pero tan nuestras como la anterior o la que sigue, pues en una vida, sentencia, caben varias.

Todos somos Tokio, como lo dije aquella vez. Ya redimida, vivirá todas las vidas, siempre redimiéndonos, llamándonos a reinventarnos y acaso trascender, decidiendo en cada caso entre el bien y el mal, la ley y la justicia, y naturalmente, el perdón y la venganza. En su inmensidad, el personaje nos hace ver que, en este plano, en esta dimensión, solo estamos de paso y lo importante será el amor que compartamos, el perdón que regalemos y la justicia que busquemos.

@ElConsutor2


No te pierdas la noticias más relevantes en facebook

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
A los ídolos es mejor no conocerlos Columnas
2021-09-17 - 01:00
Línea 13 - 17 septiembre 2021 Columnas
2021-09-17 - 01:00
Polarización por la vida Columnas
2021-09-17 - 01:00
México en la Cumbre Columnas
2021-09-17 - 01:00
Tiraditos - 17 septiembre 2021 Columnas
2021-09-17 - 01:00
El Ágora Columnas
2021-09-17 - 01:00
¿Cuánto cuestan los Opl s? Columnas
2021-09-17 - 01:00
Desdén Columnas
2021-09-17 - 01:00
Dictadores Columnas
2021-09-17 - 01:00
Kate Columnas
2021-09-16 - 09:36
Mujeres, violencia y literatura Columnas
2021-09-16 - 09:35
Todo para detener a Trump (Peril) Columnas
2021-09-16 - 09:34
Latinoamérica Columnas
2021-09-16 - 09:32
Línea 13 - 15 septiembre 2021 Columnas
2021-09-15 - 11:00
+ -