La Fiscalía General de la República (FGR) informó que el descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el 28 de diciembre en Nizanda, Oaxaca, se debió al exceso de velocidad, según los registros de la caja negra de la locomotora. El siniestro dejó 14 personas fallecidas y más de 250 pasajeros afectados.
De acuerdo con el informe inicial, el tren circulaba a 65 km/h en una curva donde el límite era de 50 km/h y alcanzó hasta 111 km/h en zonas rectas, superando en 41 km/h la velocidad máxima permitida. La FGR subrayó que el sistema de frenado funcionaba correctamente, pero el maquinista aceleró de manera súbita antes de llegar al punto del accidente.
Las inspecciones realizadas confirmaron que la infraestructura ferroviaria y los componentes del tren no presentaban fallas. Peritos especializados en criminalística, ingeniería mecánica, eléctrica y aeronáutica participaron en el análisis, concluyendo que el funcionamiento de la máquina era adecuado y que la causa principal fue la operación fuera de los límites normativos.
La dependencia federal determinó ejercer acción penal por la probable comisión de homicidio culposo y lesiones culposas contra los responsables de la operación del tren. Además, se mantienen diligencias sobre topografía, geometría de la vía y materiales, con el objetivo de descartar otros factores.
La FGR reiteró su compromiso de garantizar justicia para las víctimas y sus familias, así como de lograr la reparación integral del daño. En coordinación con instituciones federales y la empresa ferroviaria, se integran expedientes clínicos y dictámenes periciales para atender a los afectados.