Este lunes, la Suprema Corte de Estados Unidos escuchó los argumentos orales sobre la constitucionalidad de una ley implementada en la ciudad de Grants Pass, Oregón, que penaliza a las personas por dormir con mantas al aire libre, en un intento aparente por disuadir a las personas sin hogar, un problema en constante crecimiento en el país.
Durante la audiencia, la jueza progresista Sonia Sotomayor señaló que "el verdadero objetivo de la ley es hacer que las personas sin hogar abandonen la ciudad", mientras que su colega Elena Kagan comparó dormir en público para una persona sin hogar como "respirar en público", acusando a las autoridades municipales de "criminalizar un estatus".
Una postura similar fue expresada por la jueza Ketanji Brown Jackson, quien consideró "cruel e inusual castigar a las personas por actos que constituyen necesidades humanas básicas" como dormir.
Sin embargo, los jueces conservadores enfatizaron que abordar el problema de las personas sin hogar debería ser una cuestión política y no judicial.
El caso en cuestión, 'Grants Pass v. Johnson', fue iniciado por un grupo de personas sin hogar que desafían las leyes locales que prohíben dormir y acampar con cualquier tipo de ropa de cama en espacios públicos. Argumentan que es inconstitucional ya que la ciudad no ofrece un lugar alternativo donde puedan dormir.
Los demandantes se apoyan en la octava enmienda de la Constitución, que prohíbe los castigos crueles e inusuales, así como en una sentencia del Tribunal Supremo de 1962 que establece que no es un delito ser adicto a las drogas. Consideran que la falta de vivienda es un estatus similar a la adicción a las drogas y no puede ser penalizado.
El caso, que comenzó en octubre de 2018, ha generado un intenso debate sobre los derechos de las personas sin hogar y el alcance de las autoridades locales para controlar esta problemática. Un fallo a favor de los demandantes podría tener profundas implicaciones para decenas de ciudades en todo el país.
Según un informe del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de diciembre de 2023, había 256,000 personas sin refugio en Estados Unidos, marcando un aumento del 12 % desde el año anterior y alcanzando el nivel más alto desde 2007.