El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que se reunirá próximamente con el mandatario ruso Vladimir Putin en Budapest, Hungría, con el objetivo de explorar vías para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania. Aunque no se precisó la fecha del encuentro, el anuncio se dio tras una llamada telefónica entre ambos líderes, que Trump calificó como “muy productiva”.
La declaración se realizó en vísperas de la visita oficial del presidente ucraniano Volodimir Zelenski a Washington, quien busca obtener armamento estratégico como misiles Tomahawk y sistemas Patriot para reforzar la defensa de su país ante los ataques rusos. Según fuentes ucranianas, el tema de los Tomahawk será central en la reunión con Trump, dado que permitirían a Kiev atacar objetivos en territorio ruso, lo que Moscú considera una provocación.
Trump también informó que antes de su encuentro con Putin, se llevarán a cabo reuniones preparatorias entre asesores de alto nivel. Por parte de Estados Unidos, estas estarán encabezadas por el secretario de Estado Marco Rubio, aunque el lugar aún no ha sido definido.
El último cara a cara entre Trump y Putin ocurrió el 15 de agosto en una base militar en Alaska, sin que se lograran avances concretos para resolver el conflicto iniciado en febrero de 2022 con la invasión rusa. En esta ocasión, Trump expresó su decepción con el líder del Kremlin, pese a haber mantenido una relación cordial en el pasado.
Mientras tanto, Ucrania enfrenta una nueva oleada de ataques rusos: en las últimas horas, se reportó el lanzamiento de 320 drones y 37 misiles, de los cuales 283 drones y cinco misiles fueron interceptados por las fuerzas ucranianas. Ante el riesgo de un invierno sin energía, Zelenski busca fortalecer las capacidades antiaéreas del país.
Aunque Trump ha elogiado la resistencia ucraniana y ha insinuado que Kiev podría ganar la guerra, algunos analistas interpretan sus declaraciones como señales de que podría optar por una postura menos comprometida con el conflicto.