El Gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, dio a conocer este lunes su propuesta revisada para poner fin al conflicto en Gaza, en un documento titulado “Plan integral del presidente Donald Trump para poner fin al conflicto en Gaza”. La hoja de ruta contempla el cese de hostilidades, la liberación de rehenes, el retiro de las fuerzas israelíes y la creación de un organismo internacional para la reconstrucción y gobernanza interina del territorio.
Durante una comparecencia conjunta en la Casa Blanca, Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu detallaron los alcances del plan, que pasó de 21 a 20 puntos tras ser presentado previamente a líderes árabes en Nueva York. Aunque Hamas aún no ha aceptado la propuesta, Trump aseguró que Israel cuenta con el respaldo total de Estados Unidos en caso de rechazo. Netanyahu advirtió que, si el grupo islamista se opone o incumple el acuerdo, Israel actuará unilateralmente para concluir el conflicto.
El plan contempla una “retirada modesta” de las tropas israelíes como primer paso, seguida por la liberación de rehenes en un plazo de 72 horas. A cambio, Israel liberaría a 250 prisioneros con cadena perpetua y a 1,700 gazatíes detenidos tras el 7 de octubre de 2023, incluyendo mujeres y menores. También se establece la devolución de restos humanos en proporción de 15 por cada rehén fallecido.
Entre los puntos más destacados, el documento afirma que nadie será obligado a abandonar Gaza, que Israel no ocupará ni anexará el territorio, y que los miembros de Hamas que entreguen sus armas y se comprometan con la paz recibirán amnistía. Aquellos que deseen salir del enclave tendrán paso seguro hacia países receptores.
La propuesta incluye la creación de una “Junta de Paz” presidida por Trump, con participación de líderes internacionales como el ex primer ministro británico Tony Blair. Este organismo gestionaría los fondos para la reconstrucción hasta que el Gobierno Autónomo Palestino esté en condiciones de asumir el control. Aunque se reconoce la aspiración palestina de constituir un Estado, el plan no compromete el reconocimiento formal por parte de Estados Unidos.
Finalmente, se plantea un programa de desarrollo económico para Gaza, con inversiones internacionales y asesoría de expertos en urbanismo del Medio Oriente, aunque no se especifican nombres ni vínculos con la Organización Trump. La ayuda humanitaria se incrementaría con apoyo de la ONU, sin mención a la Fundación Humanitaria para Gaza respaldada por Washington.