Surgió en diciembre de 2013. Su imagen representa a un perro de raza Shiba Inu y ha sido denominada “la moneda más peculiar del planeta”. En los últimos días el impresionante y vertiginoso ascenso en su cotización ha llamado fuertemente la atención.
Y contaremos por qué. Como toda moneda digital, Dogecoin, que nació como un divertimento basado en un meme llamado “Doge” que ya existía en Internet, puede comprarse como alternativa de ahorro y utilizarse como forma de pago.
Pero, a diferencia del Bitcoin que ha limitado la oferta de monedas disponibles en el mercado a 21 millones, Dogecoin ofrece 129.000 millones de piezas en circulación y prevé poner a disposición nuevos bloques de monedas para minar cada año. Su comunidad online es sumamente activa.
El importante incremento que ha experimentado en las últimas semanas la cotización de esta criptomoneda -creada como una broma por Billy Markus, un programador de IBM y Jackson Palmer, quien trabajaba para Adobe- ha puesto al Dogecoin en la mira de los inversionistas.
Tal es su popularidad que ha ocupado importantes titulares en los portales especializados en noticias sobre el tema. ¿Y por qué ahora es tan famosa? Además de la adopción generalizada del Bitcoin y otras criptomonedas, Dogecoin fue la protagonista de la última “travesura” del magnate sudafricano Elon Musk.
El pasado viernes, el principal accionista de Tesla y SpaceX, publicó un tuit para sus 50 millones de seguidores, en el cual compartió una imagen del cuadro del artista español, Joan Miró, titulada “Perro ladrando a la luna”, con el mensaje “Doge ladrando a la luna”.
La publicación, aunque no es la primera que al respecto hace Musk, contribuyó a que el mercado reaccionase de manera inesperada y de inmediato comenzara a reflejarse en el incremento de la cotización del Dogecoin. Esta criptomoneda ha elevado su valor en más 6.000% en lo que va de año y, actualmente, se ha colocado en la quinta posición de preferencia entre los inversionistas. Se calcula que su valor actual está por el orden de los 53.000 millones de dólares.
Sin embargo, uno de sus creadores, Billy Markus, no fue uno de los afortunados que pudo obtener ganancias por el alza de la moneda digital. En 2015, al ser despedido de su empleo, vendió su Dogecoin y con ese dinero adquirió un vehículo. Ironías de la vida…