A fin de enero de este año Kevin Warsh (amigo cercano de Doandl Trump) obtuvo la confirmación con 54 votos a favor y 45 en contra para suceder a Jerome Powell al frente de la Reserva Federal del Tesoro (FED) y ayer miércoles le dio la espalda a quién lo nombró y actuó como gobernador del Banco Central.
Al proponerlo al senado, Trump dijo…” espero que reduzca las tasas de interés en un momento en que la guerra con Irán está elevando el costo de la vida en el país”.
Lo cierto es que Warsh ha enfrentado una muy dura tarea para mantener un frágil equilibrio en las finanzas, donde el discurso optimista choca frente a una inflación que supera por más de un punto porcentual las estimaciones presidenciales para este año.
Tal situación obligó a que la Reserva Federal elevara su tasa de interés de referencia por primera vez desde 2023, en un intento por contener la inflación que se ha manifestado persistentemente alta.
Habrá que estar atentos a lo que suceda en los próximos días, ya que Trump no estará nada feliz con la decisión tomada por su amigo, ya que simplemente lo exhibe y debilita su narrativa de la “fortaleza económica del país”.
El aumento fue de un cuarto de punto porcentual que ubica la tasa clave de la FED a alrededor de 3.9 por ciento, lo que podría encarecer los costos de los préstamos hipotecarios, los créditos para automóviles y las tarjetas de crédito.
Vale recordar que el año pasado, mientras el nombramiento de Warsh estaba siendo considerado por Trump, el hoy gobernador sugirió en repetidas ocasiones que la Reserva Federal podría reducir su tasa de referencia, haciéndose eco de la petición del presidente de abaratar los costos de endeudamiento.
Y es que en un informe de la semana pasada la FED señaló que la inflación sigue siendo persistentemente alta selló en gran medida las expectativas de los inversionistas, incluso en sus proyecciones trimestrales, señaló que su comité encargado de fijar las tasas prevé un segundo aumento más adelante este año, que llevaría la tasa al 4.1 por ciento.
De nueva cuenta vemos que en campaña para ocupar un cargo se puede prometerse de todo, pero la necia y terca realidad los ubica rápidamente, en su campaña el año pasado Warsh afirmó que la FED podría bajar las tasas de interés. Sin embargo, desde que fue seleccionado, la guerra con Irán ha disparado los precios de la gasolina, elevando la inflación al 3.7 por ciento en julio
Y esta importante decisión económica se toma a unos días de las elecciones de medio termino que tanto preocupan en la Casa Blanca y el cuarte de los republicanos, que ven cada día más empinada la cuesta para salir airosos en las urnas.
@ncar7