El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aseguró que el uso de Ivermectina en el tratamiento de pacientes ambulatorios infectados de COVID-19, no se trató de un experimento y estuvo respaldado científicamente.
A través de un comunicado, recordó que este medicamento fue utilizado según la evidencia científica disponible durante la pandemia en 2020.
“Durante las segunda y tercera olas de la pandemia de COVID-19, el IMSS empleó una estrategia integral de manejo de pacientes ambulatorios no graves, a quienes se recomendó el uso de Ivermectina con base en la evidencia científica disponible a nivel mundial en el año 2020. No se trató de un experimento”, dijo.
Dicho medicamento fue incluido en los kits para pacientes ambulatorios, con pacientes con diagnóstico de neumonía leve o neumonía moderadas estables, y candidatos potenciales para recibir atención domiciliaria, representando entre el 10 y 15% de la población infectada.
“La recomendación vino de un grupo de expertos neumólogos e infectólogos que consideraron la etapa de la pandemia, que había cobrado la vida de muchos mexicanos y apenas estaba por comenzar el programa de vacunación”, sostuvo.
El IMSS señaló que este medicamento se usó debido a la emergencia sanitaria y tomando en cuenta lo siguiente:
-En ese momento, la inexistencia de algún tratamiento con eficacia comprobada, ni de estudios con un alto grado de evidencia.
-El beneficio potencial de la Ivermectina en etapas tempranas, a partir de la evidencia disponible.
-Su disponibilidad y alta seguridad clínica.
-El componente ético que maximizó el beneficio sobre un riesgo prácticamente nulo.
Recalcó que el medicamento está aprobado en el país, para tratar con éxito diversas parasitosis y otras enfermedades, sin efectos adversos severos.
Sin embargo, en agosto de 2021, el gobierno federal dejó de recomendar la Ivermectina dejando de incluirlo en los kits de tratamiento contra COVID-19.
Imagen: Cuartoscuro