En la política mexicana, las reuniones privadas rara vez pasan desapercibidas, particularmente cuando ocurren entre personajes con historia, intereses y futuro electoral en común. La fotografía política que dejó el encuentro entre el senador morenista Cuauhtémoc Ochoa y el exsenador priista David Penchyna, hoy vinculado al Partido Verde Ecologista de México (PVEM), abrió inevitablemente la puerta a las especulaciones.
La reunión ocurrió la noche del martes, después de la instalación del Congreso de la Unión, en un hotel de Polanco. Ochoa fue visto despidiéndose de Penchyna en el lobby del Hyatt. El hecho, por sí mismo, podría parecer una conversación entre dos políticos hidalguenses. Sin embargo, el contexto convierte el encuentro en algo mucho más relevante.
Hidalgo tendrá elección para gobernador en 2028 y, aunque todavía faltan años para que formalmente inicie el proceso electoral, las piezas comienzan a moverse. Versiones surgidas en medios hidalguenses apuntan a que ambos personajes mantienen una alianza con la intención de recuperar influencia en la vida política de la entidad.
La pregunta inevitable es si Cuauhtémoc Ochoa está explorando una eventual salida de Morena para encontrar espacio en el Partido Verde. Fuentes cercanas al PVEM ya hablan de esa posibilidad y de la relación política que el senador mantiene con Penchyna.
El escenario no resulta imposible. La política mexicana ha demostrado que las lealtades partidistas pueden modificarse cuando aparecen nuevos proyectos electorales. Y si en Hidalgo existen grupos que buscan reposicionarse rumbo a 2028, el Verde podría convertirse en una plataforma atractiva para quienes consideren agotadas sus posibilidades dentro de Morena.
Pero la reunión también coloca nuevamente bajo los reflectores a David Penchyna. Su paso por la dirección del Infonavit quedó marcado por el caso Telra Realty, considerado uno de los mayores escándalos en la historia reciente del instituto.
El asunto volvió a cobrar relevancia tras la detención en Estados Unidos del empresario Rafael Zaga Tawil, señalado como una pieza clave en el presunto desfalco de alrededor de cinco mil millones de pesos ocurrido entre 2017 y 2018, durante la administración de Penchyna.
Por eso, cualquier proyecto político que pretenda construirse alrededor de esta alianza tendrá que enfrentar no sólo las disputas internas de los partidos, sino también el peso de los antecedentes y las preguntas que siguen abiertas.
La política hidalguense comienza a calentarse mucho antes de los tiempos formales. La reunión en Polanco quizá haya sido sólo una conversación entre viejos conocidos. O quizá sea una señal de que algunos actores ya comenzaron a diseñar su ruta hacia 2028.
En política, las coincidencias existen. Pero cuando dos figuras con ambiciones, alianzas y territorio común se encuentran en privado, las especulaciones no tardan en llegar. Y en Hidalgo, parece que el tablero ya empezó a moverse.