ANTONIO SANDOVAL
El dólar seguirá débil por mucho tiempo debido a factores coyunturales y de política económica así como por la llamada geoeconomía, que no es otra cosa que los intereses de la nación más poderosa de nuestros tiempos.
Con una marcada debilidad del dólar, es previsible que otras monedas se fortalezcan, una especie de contrapeso en los mercados cambiarios y una ley natural: si una divisa pierde valor otra lo debe ganar.
Entonces no es descartable que la fortaleza cambiaria en México se consolide y sea una realidad por mucho tiempo.
Claro, los políticos, que en esencia son siempre la misma basura solo que de basureros distintos, aprovecharán la oportunidad para cacarear tan grandioso "logro", en el que no tienen nada que ver pero al final eso no importa porque los suyos les creen todo al 100%.
En este nuevo mundo debemos.acostumbrarnos a la realidad que nos tocó. Si bien la fortaleza del peso será un factor que contribuirá a la estabilidad de la economía, eso no quiere decir que se traducirá en mayor crecimiento de la misma economía.
Son dos cosas distintas, dos carriles que corten paralelos pero cuyo final no necesariamente será coincidente, así como no lo es su origen.
El superpeso marcará quizás toda una era, pero sus causas también quedarán muy claras en la historia económica de este país y del mundo, lo que hoy y mañana presuman esos parias de la política quedará solo como una anécdota más.
Ojalá el país aproveche este periodo de bonanza cambiaria, que de hecho inició desde hace algunos años pero que hoy es ya una contundente realidad.
Esperemos que quienes tienen en sus manos las riendas de la economía tengan la inteligencia para diseñar las estrategias y políticas públicas que materialicen en mayor crecimiento el llamado "superpeso", porque antes y ahora, nos hemos especializado en dejar pasar las oportunidades.