Con más de 400 firmas, habitantes de San Bartolo El Chico, en la alcaldía Tlalpan, demandaron a las autoridades capitalinas la realización de un nuevo estudio de factibilidad hídrica para un hotel de 13 niveles que se construye sobre Anillo Periférico, en la Ruta de la Amistad 6726, debido a presuntas irregularidades en el procedimiento que permitió aprobar su conexión a la red de agua potable.
Los pobladores recordaron que en 2017 y 2018 el entonces Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) negó en dos ocasiones la factibilidad de servicio al proyecto, al argumentar que el caudal proveniente del pozo Tulyehualco 3 ya estaba comprometido para abastecer a la población existente. Sin embargo, a una tercera solicitud presentada por la constructora Asociación y Administración Empresarial Hotelera, el organismo cambió su resolución y otorgó la autorización, con base en una “información complementaria entregada por el desarrollador”, que nunca fue exhibida a los vecinos y que actualmente tampoco aparece en los archivos de la Secretaría de Gestión Integral del Agua.
Durante un recorrido, al menos 15 habitantes señalaron que el predio carece de toma de agua y, aunque su colonia no padece cortes constantes, en época de estiaje el suministro disminuye “hasta un hilito”. Expresaron su temor de que, una vez que el inmueble se conecte a la red pública, enfrenten desabasto similar al registrado en el pueblo de Xoco tras la apertura de la torre Mítikah. El proyecto contempla 15 habitaciones con jacuzzi y dos con alberca, lo que incrementa la preocupación por el alto consumo.
Los vecinos insisten en que el gobierno de la ciudad debe negar la conexión a la red y obligar a la empresa a abastecerse con pipas, como ocurre actualmente con el Hospital Ángeles Acoxpa y otro complejo de hospedaje cercano. Además, acusan que el estudio de impacto urbano establece la construcción de 68 habitaciones distribuidas en nueve niveles, tres sótanos de estacionamiento y un mezzanine, con una superficie de más de 11 mil metros cuadrados y un área libre de 530 metros cuadrados que, aseguran, no fue respetada. La alcaldía Tlalpan ya realizó una visita de verificación, pues existe la sospecha de que el edificio en realidad tendría 82 habitaciones, 14 más de las registradas en el proyecto original.
Los inconformes han solicitado audiencias con la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y con el secretario de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana, Alejandro Encinas, para presentar el caso directamente. Señalaron que desde la construcción del Tecnológico de Monterrey la zona enfrenta una fuerte presión inmobiliaria y han logrado frenar proyectos como gasolineras, un verificentro y bares, aunque reconocen que la pandemia dificultó organizarse para detener la obra en curso.
La inconformidad vecinal se replicó en la alcaldía Álvaro Obregón, donde alrededor de 50 habitantes realizaron una protesta en el cruce de Rómulo O’Farril y Anillo Periférico contra el desarrollo de cuatro torres de 12 pisos para viviendas y oficinas, que además contempla tres niveles de comercio y ocho sótanos de estacionamiento en el predio de Periférico 2273. El mismo viernes comenzó la consulta vecinal, con un módulo instalado afuera del terreno por la calle Barranca Pilares. Los residentes advirtieron que la construcción agravará el congestionamiento vial en la zona, con la salida estimada de hasta 800 automóviles diarios hacia la lateral del Periférico.
La presión de los habitantes de Tlalpan y Álvaro Obregón se centra en que las autoridades revisen a fondo los permisos otorgados y frenen la expansión inmobiliaria que, aseguran, amenaza la disponibilidad de agua, la movilidad y la calidad de vida en sus colonias.