El gobierno de Venezuela denunció este domingo ante la OPEP que los Estados Unidos planea “apoderarse” por la fuerza de sus reservas de crudo, consideradas las más grandes del mundo. La acusación —presentada por carta firmada por Nicolás Maduro y leída en la reunión por la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez— advierte sobre un aparatoso despliegue militar en el Caribe como preludio de una posible agresión.
Según el escrito entregado a la OPEP y la alianza OPEP+, Washington habría movilizado 14 buques de guerra y aproximadamente 15 000 efectivos militares en la región, un operativo que Caracas califica como amenaza directa a su soberanía.
El gobierno venezolano sostiene que estas operaciones no buscan únicamente combatir narcotráfico —como lo argumenta Washington—, sino facilitar una intervención armada con fines de control petrolero. En la denuncia se advierte que estas maniobras “ponen en grave peligro la estabilidad de la producción petrolera venezolana y del mercado energético internacional”.