Perspectiva de género
Déjeme le cuento que tiempo después de la toma de la Bastilla en Francia por parte de los insurgentes de la Revolución Francesa e instaurada la Asamblea Nacional Constituyente, fue redactada en 1989 uno de los principales instrumentos y antecedentes de los derechos humanos: la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, misma que no fue bien recibida por las mujeres de aquella época por haber colaborado en ese movimiento revolucionario y ser excluidas de la misma.
Así que la escritora y filósofa Marie Gouze cuyo pseudónimo Olympe de Gouges fue más conocido, redactó parafraseando aquel documento la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana en 1791, para darle a la mujer francesa la importancia que merecía dentro de la insurgencia y con ello se convirtió en precursora del movimiento feminista.
Como ella, dentro de este proto-feminismo, podemos encontrar a mujeres como Christine de Pizan, Mary Wollstonecraft, Elisabeth Candy Stanton, Susan B. Anthony, entre las más conocidas, quienes lucharon por que la mujer tuviera las mismas oportunidades educativas y los mismos derechos que el hombre.
Pero ¿de qué va eso de la perspectiva de género? Como nos menciona la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, en su artículo 5, fracción VI, se refiere a la metodología y los mecanismos que permiten identificar, cuestionar y valorar la discriminación, desigualdad y exclusión de las mujeres, que se pretende justificar con base en las diferencias biológicas entre mujeres y hombres, así como las acciones que deben emprenderse para actuar sobre los factores de género y crear las condiciones de cambio que permitan avanzar en la construcción de la igualdad de género.
De esta manera, surge la invitación a recordar que las mujeres están presentes en nuestra vida desde nuestro nacimiento, pues además de ser seres humanas, ante todo, son madres, abuelas, hermanas, tías, primas, sobrinas, hijas de todas y todos nosotros.
Por lo que, a la sociedad en su conjunto nos toca eliminar todo tipo de violencia en contra de ellas y permitir que logren empoderarse de la misma manera que lo ha venido haciendo el género masculino desde ya hace miles de años. Desde mi postura, como hombre, creo en la cultura y educación de las nuevas masculinidades y de la abolición del machismo tóxico.
Aprovechando el espacio, no puedo dejar de mencionar a mi madre, la maestra Lucía, quien desde que tengo memoria ha sido, junto con otras mexicanas, una mujer valiente, trabajadora, incansable, que ha sabido sortear millones de obstáculos como el machismo, la burocracia, la envidia y otros tantos males sociales, para llegar a tener la admiración y respeto de quien la conocemos. Pronto será tu cumpleaños mamá y desde aquí te quiero felicitar por la gran mujer y progenitora que eres. ¡Te amo!