La Fiscalía de Rhode Island reveló este miércoles un informe que documenta décadas de abusos sexuales cometidos por 75 clérigos contra más de 300 menores en la Diócesis de Providence, entre 1950 y 2011. El reporte señala que la institución eclesiástica encubrió los casos mediante traslados, tratamientos y acuerdos de confidencialidad, priorizando la protección de la reputación de la Iglesia sobre la seguridad de los niños.
La investigación, que revisó más de 250 mil páginas de archivos internos y entrevistó a casi 150 víctimas, concluyó que la diócesis no denunció los hechos a las autoridades civiles ni retiró a los sacerdotes de sus funciones, permitiendo que continuaran en contacto con menores. Las víctimas tenían entre 11 y 14 años al momento de los abusos.
El fiscal general Peter Neronha calificó la magnitud de los delitos como “abominable y asombrosa” y subrayó que las fallas institucionales, especialmente bajo los obispos Russell McVinney y Louis Gelineau, facilitaron que sacerdotes reincorporados al ministerio reincidieran en los abusos.
De los 75 clérigos señalados, 61 eran sacerdotes y diáconos diocesanos, 13 pertenecían a órdenes religiosas y uno era externo. Cuatro enfrentaron procesos judiciales: John Petrocelli, James Silva y Kevin Fisette, mientras que Edward Kelly fue declarado incompetente para ser juzgado en 2022 y falleció ese mismo año, lo que llevó al retiro de las acusaciones.
Aunque el informe reconoce avances en la protección de menores en los últimos años, Neronha advirtió que aún queda trabajo pendiente para garantizar justicia y seguridad dentro de la Iglesia.