Una corte federal de Nueva York sentenció a Carlos Omar Félix Gutiérrez, señalado por autoridades estadounidenses como presunto administrador de laboratorios clandestinos de fentanilo vinculados a la facción criminal conocida como Los Chapitos, a siete años y ocho meses de prisión por conspirar para introducir esa droga a Estados Unidos.
La resolución fue emitida por la jueza Katherine Polk Failla, del Distrito Sur de Nueva York, quien además ordenó un periodo de cuatro años de libertad supervisada una vez concluida la pena de cárcel. Asimismo, el tribunal impuso una multa económica y determinó que se considere el tiempo que el acusado ha permanecido privado de la libertad desde su detención en Colombia.
De acuerdo con los registros judiciales, Félix Gutiérrez se declaró culpable en enero de 2026 de participar en una conspiración para importar al menos 40 gramos de fentanilo a territorio estadounidense. Tras la admisión de responsabilidad, el proceso avanzó hasta la imposición de la sentencia definitiva.
El ahora sentenciado fue capturado en Bogotá en marzo de 2023 junto con Silvano Francisco Mariano, alias “El Rayo”, luego de arribar a Colombia en un vuelo procedente de México. Las investigaciones estadounidenses los relacionaban con actividades operativas de Los Chapitos, grupo identificado como una de las principales facciones del Cártel de Sinaloa.
El caso forma parte de una amplia ofensiva lanzada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que en 2023 presentó cargos contra decenas de personas presuntamente involucradas en la producción y tráfico de fentanilo y otras sustancias ilícitas.
Según la acusación federal, Félix Gutiérrez y sus colaboradores habrían participado en la administración de laboratorios clandestinos utilizados para la fabricación de fentanilo, además de colaborar en esquemas de distribución de la droga. Las autoridades también sostienen que estas operaciones empleaban precursores químicos obtenidos de proveedores ubicados en China para la elaboración del narcótico en territorio mexicano.
Con la sentencia, quedaron desestimados otros cargos que permanecían pendientes dentro del expediente, a petición de la fiscalía estadounidense. Sin embargo, la condena representa un nuevo golpe judicial contra personas presuntamente vinculadas a las redes de producción y tráfico de fentanilo asociadas al Cártel de Sinaloa.