Autoridades federales y estatales asestaron un importante golpe contra presuntas redes delictivas en Oaxaca tras asegurar drogas, armas de fuego y equipo presuntamente utilizado para el robo de combustible durante un operativo realizado en el municipio de Juchitán de Zaragoza.
La acción fue ejecutada de manera coordinada por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana estatal, como parte de las estrategias de combate al narcomenudeo y actividades ilícitas en la región del Istmo de Tehuantepec.
El cateo se llevó a cabo en un inmueble ubicado en la colonia Mártires de 31 de Julio, identificado por las autoridades como un presunto centro de almacenamiento y distribución de sustancias ilícitas que operaba como punto clave para abastecer distintos sectores de Juchitán.
Durante la intervención, los agentes aseguraron 156 paquetes de hierba con características propias de la marihuana, cuatro paquetes de una sustancia similar a la cocaína y tres paquetes con características del narcótico conocido como cristal. Además, fueron confiscadas cuatro armas largas, cinco armas cortas y diverso equipo táctico.
Las corporaciones participantes también localizaron dos mangueras especializadas que, de acuerdo con los primeros indicios, podrían estar relacionadas con actividades de extracción ilegal de hidrocarburos, por lo que serán integradas a las investigaciones correspondientes.
Las autoridades precisaron que todos los indicios asegurados serán sometidos a estudios periciales y análisis forenses para determinar con exactitud su composición, peso y posibles vínculos con otras actividades delictivas. De igual forma, el armamento será sometido a pruebas balísticas para establecer si fue utilizado en hechos violentos registrados recientemente en la zona.
Este operativo representa uno de los aseguramientos más relevantes de los últimos meses en Juchitán, al desarticular un presunto punto estratégico para la recepción, almacenamiento y distribución de drogas, además de afectar la capacidad operativa y financiera de grupos dedicados al narcomenudeo en la región.