Claudia Bolaños
La diputada del PAN, Liz Salgado, cuestionó el Segundo Informe de Gobierno de la Ciudad de México al señalar que el mensaje privilegió cifras sobre obras, programas y presupuesto, pero dejó pendientes indicadores que permitan evaluar los resultados concretos de las políticas públicas.
Sostuvo que presentar recursos ejercidos, infraestructura construida, acciones realizadas o personas atendidas no es suficiente para conocer si los problemas de la capital están siendo resueltos.
“Escuchamos muchas cifras, obras y programas, algunas de ellas importantes y que deben reconocerse. Pero después de un informe de gobierno la ciudadanía también debería poder responder preguntas muy sencillas: ¿cómo está hoy la Ciudad?, ¿qué problemas mejoraron?, ¿cuáles siguen pendientes?”, planteó.
Como ejemplo, Salgado se refirió a la política de salud. Señaló que el Gobierno capitalino reportó que 200 profesionales atendieron a más de un millón de jóvenes y previnieron 150 casos de riesgo suicida, además de los resultados de Salud Casa por Casa y el incremento de mastografías para la detección de cáncer de mama.
Sin embargo, consideró necesario conocer cuántas personas fueron diagnosticadas, cuántas recibieron seguimiento y cuántas llegaron a tratamiento.
“Un contacto no necesariamente es una consulta; una visita no significa que una enfermedad esté controlada; y una mastografía no termina la ruta de atención de una mujer con cáncer”, afirmó.
La legisladora también cuestionó la forma en que se reportaron las UTOPÍAS, al señalar que se informó que durante 2026 habrá 32 construidas o en proceso, mientras que en el propio mensaje se mencionaron instalaciones en diferentes etapas.
“Una obra anunciada, una obra en construcción, una obra entregada y una obra en operación no son lo mismo”, sostuvo.
En materia de transporte, Salgado señaló que el Gobierno reportó una inversión de 48 mil millones de pesos en el Metro durante dos años y un incremento de 20 por ciento, pero consideró que el monto presupuestal no permite por sí mismo determinar cuánto se ha reducido el rezago en mantenimiento.
“Más presupuesto no significa automáticamente más inversión efectiva ni menor rezago. En el Metro necesitamos saber qué se corrigió, cuánto falta por atender y si tenemos más trenes disponibles, menos fallas, mejores frecuencias y viajes más seguros y eficientes”, apuntó.
La diputada panista consideró que estos casos evidencian la necesidad de que la rendición de cuentas incorpore indicadores que permitan medir el impacto real de las políticas públicas y no sólo el número de acciones emprendidas.
También criticó que el informe recurriera a la polarización política y sostuvo que la Ciudad de México debe ser gobernada para todos sus habitantes, independientemente de su filiación partidista.
“Desde la oposición vamos a reconocer los avances cuando los haya, señalar los problemas cuando existan y, sobre todo, exigir que cada peso, cada programa y cada obra puedan traducirse en resultados para las personas. Porque gobernar no es acumular cifras: es resolver problemas”, afirmó.