Autoridades federales aseguraron un inmueble presuntamente utilizado para la fabricación y distribución de cigarros apócrifos en el municipio de Huixquilucan, Estado de México, en una operación que la Fiscalía General de la República (FGR) calificó como inédita por la magnitud de la infraestructura localizada y el volumen de mercancía asegurada.
De acuerdo con la institución, la intervención se derivó de trabajos de investigación que permitieron ubicar un predio donde operaría un centro de producción de tabaco ilícito. En el lugar fueron encontrados grandes cantidades de tabaco, cigarrillos en distintas etapas de elaboración, filtros, papel para cigarros, celofán, empaques y maquinaria industrial especializada.
La FGR señaló que las características del aseguramiento lo convierten en uno de los hallazgos más relevantes relacionados con la producción ilegal de tabaco en la región. Incluso, indicó que únicamente existe un antecedente de dimensiones similares documentado previamente en Canadá.
Las indagatorias apuntan a que el inmueble formaría parte de una estructura dedicada a la fabricación, almacenamiento, abastecimiento y comercialización de productos de tabaco presuntamente falsificados, con presencia en distintos puntos de venta de la Zona Metropolitana del Valle de México.
Las autoridades estiman que este operativo representa una afectación económica de entre 225 y 330 millones de pesos para las redes vinculadas al mercado ilícito de cigarros. El cálculo considera tanto la mercancía asegurada como los insumos, el equipo industrial y la capacidad de producción que tenía el establecimiento.
La investigación continúa con el objetivo de identificar a los responsables de la operación de la presunta fábrica clandestina y determinar el alcance de la red de distribución vinculada con la comercialización de cigarros ilegales en el centro del país.