Una disputa legal se desató en torno al pato Merlín, la mascota que se volvió viral durante el Mundial 2026, luego de que personas ajenas a su familia intentaran registrar su nombre como marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) en Mérida, Yucatán.
El periodista Sebastián Reséndiz reveló que el registro fue solicitado el 17 de junio por David Sides Fuentes, quien pidió la concesión por diez años de las marcas “El Pato Merlín” y “El Pato de la Suerte”, incluyendo logotipo, en la clase 35 del IMPI, que abarca publicidad, exhibición y campañas políticas. La solicitud se realizó sin consentimiento de los dueños del animal.
Ante esta situación, Karla Gómez y sus hijos, propietarios de Merlín, acudieron el 22 de junio al IMPI con apoyo del Gobierno federal para registrar oficialmente la marca bajo el expediente 3646513. El trámite se concretó horas después de que el pato apareciera junto a la presidenta Claudia Sheinbaum en la conferencia matutina de Palacio Nacional.
Sheinbaum confirmó públicamente que hubo un intento de apropiación indebida del nombre del animal y calificó el hecho como un abuso. “Primero la ayuda para que la familia pudiera registrar al pato Merlín”, señaló la mandataria.